
Muy grato establecer comunicación con Jorge Martínez Mesías, el promotor y activista cultural de Sotomayor, municipio de Los Andes, en el sur de Colombia, y de su grupo Ágora Panga, quien nos ha dado a conocer su ardua labor en pro de documentar la historia, los recuerdos y tradiciones de aquel pueblo minero que llevo en mis entrañas. Tuve la oportunidad de pernoctar en Sotomayor hace más de 30 años. Tenía por entonces una misión especial. Los tiempos eran turbulentos y los aires de guerra soplaban por todas partes. Fue allí donde conocí a Jesús Álvarez, a Roberti Vargas, a Roberto, a Sidalia, a Jesús Mora y tantos otros y otras que a menudo recuerdo con nostalgia. Mi salida de Colombia hacia Europa me alejó por completo de la posibilidad de volver a aquel paraíso de olores primarios y colores de memorias ancestrales. Hoy me alegro de restablecer este contacto. Nuestro portal conexionnortesur.com está a su entera disposición para publicar desde España para el mundo la creación artística e histórica que sus habitantes puedan producir.
Arturo Prado Lima
ÁGORA PANGA, NARRATIVAS POPULARES DEL SUR
Escribe: Jorge Martínez Mesías
Nuestras historias han estado olvidadas en el horror del fango de nuestros pueblos convertidos en los calibanes del mundo, pues la historia oficial se ha encargado de opacarlas con una percepción de belleza amañada, con una parcializada realidad, adornada con los cánticos que hermosean los intereses de unos cuantos, para así mostrarnos su única verdad, esa verdad que se postra ante los intereses de las hegemonías imperantes.
Por tanto, es momento de compartir y visibilizar relatos e historias mil veces contadas, jamás leídas y mucho menos atendidas, esta vez, a partir de las manifestaciones auténticas de nuestra genuina y sencilla manera de escribirlas en nuestra colección de Patrimonio Panga.

De Izquierda a Derecha, Libardo Zamudio, Javier Vallejo, Jorge Martínez Mesias, Dumer Mamián, Carlos Alberto Padilla, Álvaro Botina, J. Mauricio Chaves Bustos, Alberto Castrillón, Aníbal Almeida, y Harold Sánchez
Son respuestas a experiencias vitales que edifican las comunidades que habitan territorios marginales y marginados, en dos palabras: abandono y olvido, como la nuestra, en la cual, como muchas otras, inician a partir de simples murmullos que en el transcurso del camino se convierten en voces, en polifonías, que emergen de y sobre héroes anónimos, hombres comunes, los más comunes del pluriverso; o bien a lo Walt Whitman, pletóricos de esa condición humana que se armoniza con la naturaleza y que intenta salir del incómodo ostracismo; entonces, Patrimonio Panga se erige como uno entre tantos ejemplos a seguir en ese sentido y con esa manifiesta intención.
Es muy posible que lleguen a sorprenderse con el hecho de que un grupo de curiosos investigadores provincianos quieran entrar en el juego de la coautoría, recogiendo hechos aparentemente intrascendentes de sus fuentes primarias, los pueblos, y convertir en cánticos algunas de esas particulares costumbres de nuestro arraigo pretérito, para que esas experiencias históricas de vida, de dichas y desdichas, mitos o ilusiones, de saberes y festejos, preserven la fuerza de la oralidad, se conviertan en escritura y, además, nutran y llenen de emociones y sentimientos los casi siempre fríos estantes de las bibliotecas, que en tiempos recientes pasaron a convertirse en simples expresiones folclóricas, cual pieza de museo profanada por el mercantilismo rampante que viene corroyendo las sociedades actuales.

Si bien Ágora Panga se nutre tanto del pensamiento occidental racional como de la sabiduría popular de nuestros mayores, aquella que se practica observando y escuchando el quehacer de nuestras gentes en su entorno natural, en sus expresiones y comportamientos cotidianos, creencias, costumbres, alimentación, gestas, recuerdos, sentimientos, pasiones…, antes que en un montón de amarillentos papeles arrumados y refugiados en solitarios e insensibles estantes de madera o metal.
En nuestros contextos sociales es usual creer que el campesino y el indígena necesitan que les hagan el favor de escribir, sentir, pensar y hasta hablar por ellos: “que nos den escribiendo y pensando”, tal como lo expresaría uno de nuestros paisanos. Sin embargo, aquí, en Patrimonio Panga ese populacho se atreve, se insolenta, ejerce el sagrado derecho a la resistencia, así sea garabateando por sí mismo. Ejemplo de ello son las 700 páginas de la Colección Panga repartidas en tres tomos. Por tanto, tenemos la autoridad moral para apropiarnos de aquella frase de Voltaire que reza “cuando el populacho piensa, todo está perdido”; sí, todo está perdido, pero para la minoría beneficiada por los siglos de exclusión, desigualdad e inequidad, en un mundo que se deshace a pedazos en medio del odio, la destrucción del ser humano y de la naturaleza. En consecuencia, es momento de que emerjamos y avancemos con el propósito de construir y de reconstruir pilares autónomos, comunitarios, fraternos y solidarios.

Es el momento de que recuperemos y nos apropiemos de nuestra cultura local y regional, emanada de los pueblos que nos vieron nacer y crecer; de que nos integremos con otros pares regionales, y por qué no, con los panamazónicos y latinoamericanos en general, para que retroalimentemos estas pequeñas cosas llenas de coincidencias comunes en su verdadera esencia, a partir de las cuales las costumbres, palabras y saberes construyen los movimientos sociales, campesinos, indígenas, estudiantes, juventudes y, en general, el ser social, distante de ser una mercancía, máquina, performance, abstracción y, menos aún, del chip de un microprocesador. Todo lo contrario, un ser humano, pensante, consecuente, sensible y coherente con la realidad, y también con su condición del ser de carne y hueso mortal que es, compuesto de átomos, de emociones, de sentimientos, de razón; es decir, un hombre real como parte integrante de un entorno natural.
Nada más oportuna la afirmación de Michel Onfray en su libro Ánima, “Apelar al sentido, a la razón, a la observación, a la experiencia, a la realidad, pedir a los pensadores que salgan de las bibliotecas y los scriptoria, invocar el saber de los campesinos contra la autoridad de los birretes cuadrados, preferir las lecciones del corral, del establo de la cuadra, del chiquero, a la verborrea de los anfiteatros universitarios…”.

La temática del Tomo III aborda lo hecho por el Papa Alejandro VI, cuando repartió lo que no le pertenecía: el ‘Nuevo Mundo’, para asegurar el poder ibérico sobre las nuevas tierras conquistadas; los recuerdos de Ramón Mora ─un personaje que con segundo de primaria leía a Stefan Sweig y a Eustasio Rivera─, y quien llegó a ser Juez, notario, boticario y jefe político; don Gilberto Chachinoy, con tercero de primaria, fue el primer mecánico del municipio, o de un abogado que regresa a su pueblo y afronta encuentros complicados con perros, guardianes, y el polvo del camino, en medio de una narrativa llena de humor y humanidad.
De otra parte, no es ajeno a nuestras gentes la exploración del cosmos a través de los mitos y leyendas, pretextos para narrar relatos de nuestras deidades, duendes, brujas y fantasmas veredales, como el de El Goga’, ‘El Ronca’, ‘El Tungo’ y su Bella Flor, o ‘El Sigi’, el más anónimo de los anónimos; una mirada al sancocho, el plátano y demás ingredientes de uno de los platos típicos de Colombia y que en Panga adquiere un significado que solo el constructor comunitario puede dárselo, que simboliza y armoniza con la identidad de nuestros pueblos; con las jailimas y las tejas vestidas de las viviendas indígenas y campesinas, respecto de su cosmopercepción, naturaleza y espiritualidad.
También hay espacio para el inventario de algunas piezas arqueológicas que nos permiten acercarnos a la heredad de nuestros antepasados: creencias, cosmogonía; con mayor razón para el análisis de la gesta libertadora, en cabeza de Simón Bolívar, en su paso por el Sur, nuestro Sur, que es el mismo de Aurelio Arturo, de quien no podemos olvidar su poética ni su muerte ocurrida hace 50 años, y a quien homenajeara al mejor estilo de un vendedor ambulante, el poeta payanés Elvio Cáceres, amante de la literatura arturiana: “… no vayas para el norte / recuerda que la morada / está en el sur que es sueño…”.
A manera de cierre, sin llegar a ser conclusión, parodiamos a Humberto Márquez: “Mañana regresaremos a la montaña, / Seguiremos pensando y construyendo / Universos de piedra, / Con pentagramas de saliva”.
Jorge Martínez Mesía, La Unión, Nariño (1958), realizó estudios de derecho en la Fundación Universitaria Autónoma de Colombia. Ha publicado: Notas para una Historia Local de Panga (2010); Contra Relatos (2022). Coautor con el Grupo de Estudio e Investigación Ágora Panga en las publicaciones de Patrimonio Panga Tomo I (2022) y Patrimonio Panga Tomo II (2023). Autor del artículo Mitos, Leyendas, Tradiciones y Costumbres (2024) publicado en la revista Mopa Mopa No. 28.
A continuación presentamos la programación para aquellos que se animen a participar.
CRONOGRAMA PARA PARTICIPACION DEL TOMO IV DE
PATRIMONIO PANGA
- Fechas Importantes
- Entrega de títulos y reseña del artículo (y de ilustradores): 1 de marzo de 2025
- Recepción de artículos para revisión: 1 de agosto de 2025
- Resultados de aceptación de artículos: 1 de octubre de 2025
- Revisión de artículos hasta: 1 de febrero de 2026
- Fecha de publicación: junio-julio de 2026
- Entrega de Trabajos
- Enviar al correo: agorapanga@gmail.com
- El correo debe contener los siguientes archivos:
- Documento en Word del artículo. O Documento firmado de sesión de derechos de autor según formato a compartir.
- Fotografía del autor (opcional, si el autor acepta que se haga publicidad en redes sociales para generar el póster de su respectiva publicación).
- Normas del Documento
- Normas: APA 7ª Edición
- Extensión: Máximo 10-12 cuartillas tamaño carta.
- Corrección: Todo trabajo debe contar con corrección de estilo, ortografía y normas.
- Partes del Documento:
- Título o Nombres y apellidos del autor o Reseña académica del investigador o Correo electrónico o ORCID (si el autor cuenta con uno, adjuntarlo) o Resumen entre 70 y 100 palabras (manejar estilo según sea ensayo o sinopsis.
Este resumen es para publicidad en redes sociales) o Cuerpo del trabajo (según estilo que el autor disponga: ensayo, literatura, reseña, testimonio, biografía, etc.)
- Las fotografías deben estar en buena resolución. o Referencias
- Temáticas
- Investigaciones recomendadas:
Notaria de Los Andes Cel.: 3174316711 agorapanga@gmail.com jorgenotandes@gmail.com Sotomayor – Los Andes




