Pasto, ciudad del sur de Colombia
Francisco Javier Melo Trigo es un enamorado de su ciudad, de su gente, de su historia y de su proyección hacia el futuro. Es uno de aquellos personajes que saben que su ciudad no es solamente calles y edificios, sino espíritu, canción, poesía, imaginación e historia, todos los elementos que permiten a un pueblo ejercer el derecho a la resistencia ante la loca velocidad de destrucción del neoliberalismo. Hoy conoceremos de la mano de Francisco Javier aspectos puntuales de la arquitectura de la ciudad: el estilo republicano, el movimiento moderno y contemporáneo, una crónica de reflexión, reconocimiento e historia de la evolución de nuestra capital. El conocimiento siempre nos hará más libres y esta crónica es una muestra de ello. Feliz lectura.
(APL – Redacción)
Casa Espíndola
(1953 – 2016)

“Entre el Murmullo y el Silencio”
Arq. Francisco Javier Melo Trigo
Teoría y Critica de la arquitectura E.T.S.A.(Madrid)
Causas y Azares
Cuando Pedro salió a su ventana
no sabía, mi amor, no sabía
que la luz de esa clara mañana
era la luz de su último día.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando Juan regresaba a su lecho
no sabía, oh alma querida
que en la noche lluviosa y sin techo
lo esperaba el amor de su vida.
Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles
y el azar se le iba enredando
Poderoso invencible…” Silvio Rodríguez



Una suave garúa va cayendo en la apacible ciudad de Pasto y con gran nostalgia voy divisando la silueta urbana que, por cierto, en estos aconteceres del desarrollo inmobiliario, la urbe va teniendo relevantes transformaciones en diversas comunas y barrios de la comarca andina. Es oportuno enfatizar el legado establecido por diferentes estilos arquitectónicos, que van enriqueciendo la implantación urbanística en la capital del departamento de Nariño.
En tal virtud, nos referiremos a tres importantes estilos que han influido en el desarrollo de la ciudad como son el estilo republicano, el movimiento moderno y contemporáneo, cada uno de ellos generaron importantes aportes tanto en el campo de la urbanística como en el diseño de nuevas viviendas, para el caso que nos compete en el presente relato, destacaríamos los valiosos aportes que nos dejaría el movimiento moderno en Pasto establecido entre los años 1950 a 1975.

Cabría enfatizar la riqueza espacial que fue concebida en aquel exquisito lenguaje, diseño interior y exterior de aquellas majestuosas y amplias casonas solariegas que fueron construidas por destacados arquitectos en diversos barrios; considero indicar que las viviendas unifamiliares poseían trascendentales características, tanto en sus aspectos formales, espaciales y funcionales, logrando de esta manera la cohesión y compenetración para satisfacer las necesidades de sus habitantes. Por cierto, muy pocas familias gozaban de una posición económica privilegiada, lo cual les permitió tener mayor amplitud y área en sus diferentes habitáculos.
Es pertinente destacar la influencia de connotados arquitectos regionales como “Fabio Gómez Hoyos, Juan Carlos Cuellar, Darío Gómez Hoyos, Carlos Santacruz Burbano, Diego Vela”, Mario Espíndola, Carlos García, Armando Ponce y en lo concerniente al ámbito nacional destacaríamos a “Rogelio Salmona, Carlos Niño, German Téllez, Germán Samper Gnecco”, a nivel internacional, podríamos nombrar a sus mentores en la arquitectura: Le-Corbusier, Oscar Niemeyer, Luis Barragán, Álvaro Sisa, Ricardo Legorreta, Peter Eisenman, Richard Rogers, Richard Meir, Tadao Ando, Kenzo Tange. Andrea Palladio. Todos ellos expertos arquitectos, realizaron valiosos aportes en la profesión y su proceso constructivo, logrando mejorar el desarrollo del proyecto en conjuntos habitacionales, de esta manera los usuarios pudieron regocijarse de las nuevas mutaciones espaciales que de a poco se fueron adaptando a un armonioso diseño espacial en las viviendas.

Creo pensar también que uno de los objetivos del arquitecto ha sido lograr compenetrarse con un lenguaje metafórico y poético el cual concede el espacio interior de diversas casonas; interesante es percibir como en un corto y agradable recorrido las líneas proyectadas van confabulándose en una poesía efímera, permitiendo fluir en la urdimbre de lazos agradables que acarician y nos conceden aquellos jardines interiores los cuales fueron diseñados con gusto, puesto que la exuberante vegetación planteada, emite la sensibilidad contenida en los corazones del proyectista; cabe mencionar que en algunos de los casos se integraron también maravillosos espejos de agua, sus fuentes y singulares gárgolas con diseños de animales amorfos de cuyas fauces brota el transparente y preciado líquido tal vez queriendo purificar y limpiar el espacio o simplemente emitir la satisfacción que nos depara aquella música apacible y generosa contenida por una maravillosa fuente adaptada en la vivienda.

Es de esta manera como se va desarrollando toda una confabulación contenida en la abstracción de una metáfora poética en donde converge la creación maravillosa que cobija al amor, a la inventiva encerrada por elucubraciones inimaginables, que se aposentan en la mente creativa del artista, del soñador, de aquel personaje que sigilosamente va idealizando una infinidad de imágenes esbozadas y configuradas en un proyecto habitacional; aquellos arpegios del diseño también se acoplan al contenido creativo de su danza musical cuyas líneas han sido rayadas en el papel, el frágil y maravilloso instrumento, la suavidad contenida en el lápiz es la herramienta básica, primordial del proyectista, del arquitecto, del amante de los espacios.
Recuerdo como también los libros y su fascinante escritura contada en infinidad de páginas van engalanando los diálogos contenidos por las letras consignadas en

sus fascinantes párrafos, de este modo nos seducen para cautivarnos con la fuerte compenetración desplegada en una lectura; diferentes autores que hemos leído nos alimentaron para retomar sus enseñanzas, sus sueños; por citar al gran filósofo francés Gastón Bachelard, su maravilloso escrito configurado en “La Poética del Espacio”, aquel texto nos traslada para adentrarnos pausadamente sin escafandras ni aletas, con el propósito que nos vayamos deslizando y sumergiendo en la deliciosa escritura cargada de quimeras. La magia de las letras nos atrapa para también inducirnos a despertar la sensibilidad que envuelve nuestro corazón.

Es así que en nuestra mente se posibilita un razonamiento más acorde con el mundo, con el ser, el espacio con ese hábitat donde pensamos que son las cosas maravillosas que nos concede y regala Dios con el don de la vida.

Oportuno insinuar la paciencia y profunda dedicación con la que fueron rayando los arquitectos en sus diversos bocetos o sketches, para emitir aquellas líneas profundas, siempre bellas que han sido retomadas por esas curvas contenidas en los cuerpos cadenciosos que posee la mujer amada; de esta manera los diversos grafismos dispuestos a lo largo de un recorrido en la vivienda van configurando su fantástica composición exaltando la fuerza y creación que es transmitida por singulares volúmenes dispuestos en el espacio.
Tal vez el proyectista ha querido insinuar el juego maravilloso que puede lograrse con la espacialidad que encierra la atmósfera comprendida en una agradable residencia, la que ha sido determinada por un buen diseño arquitectónico que va hilvanando ese interactuar de sus formas; ahora bien en el tránsito nocturno que de a poco podemos recorrer; y es que en cortos pasos, logramos adentrarnos a los bellos y agradables remates que han sido conformados para el entretenimiento, siendo estos lugares cómplices de
imaginar elucubraciones espaciales para el devenir en la vivienda y de sus moradores.

Así son los aconteceres de la vida a la que debemos apostarle en buena manera para arriesgarnos y posibilitarnos a percibir otros sueños, los que deben ser abrigados, arropados y acompañados por aquellos maravillosos libros que nos permiten

compenetrarnos con una deliciosa lectura; desde estos espacios cultos son los que coadyuvan a canalizar toda una inventiva y quimeras que nos propician los magos de la palabra, de la escritura, son aquellos grandes poetas, pensadores y escritores que nos viabilizan obtener otras miradas, percepciones y pensamientos ante la vida.
Ahora bien, como no recordar al gran escritor argentino Julio Cortázar, sus diferentes libros y especialmente “Rayuela”, que por cierto tuve la oportunidad de releer en la afamada ciudad de Paris, donde pude vivir en una pequeña y humilde buhardilla, para mí siempre bella y fantástica pues fue mi palacio. Les diré que la visual era espectacular, el ático y/o buhardilla estaba localizada cerca del tranquilo sector de Trocadero, siendo un hito y referente en la ciudad luz; fue en aquel minúsculo espacio en donde se confinaron muchas historias en mi mente, en mi cuerpo, las cuales fueron también alimentadas por aquel maravilloso libro, el que fui devorando con saciedad engulléndome todo su portentoso conocimiento, vaya vivencias de enriquecimiento literario; esas son las vicisitudes que la gran mayoría de estudiantes, migrantes y amantes de los lugares deben afrontar; por consiguiente en una analogía diría que los humanos nos parecemos a la oruga, este animal invertebrado cuyo cuerpo muta hasta convertirse en una bella mariposa; es de esta manera como también el hombre busca otros lugares, experimentar cambios de vida. En este caso particular busqué trasladarme a una habitación cerca a la estación del metro “Ségur”, el habitáculo que me acogió tenía buena vibra, en aquel lugar fui entretejiendo nuevas historias con la agradable compañía de su

lectura fascinante relatada en “Las Ciudades Invisibles 1972”, de autoría del escritor y periodista Ítalo Calvino, que nos evoca los maravillosos vuelos insertos en sus hojas permitiéndonos obtener otra perspectiva para el baile de la vida.
Igualmente recuerdo a los docentes de la catedra en teoría y critica de la arquitectura en Madrid, Arq. Doctor Francisco Javier Sáenz de Oiza, Arq. doctor Antonio Fernández De Alba los que me enriquecieron en todo el componente académico y literario.
Retornando a la tarea de la arquitectura, también diríamos que debe repensarse en la prospectiva del buen construir, con un sistema estructural portante apalancado en buena cimentación y soporte, permitiendo que la compenetración y el confinamiento con aquellas “locuras” diseñadas e idealizadas por el alarife o arquitecto, generando asertivamente el desarrollo de la obra que debió encauzarse también en principios éticos, desde su concepción y creación del objeto proyectual (vivienda).

El diseño debe conducir a proponer agradables espacios, respondiendo a las necesidades y diversas actividades y funciones a resolver, su forma debe expresar directrices resueltas en el diseño y en todo su componente geométrico, el cual debió ser estudiado con disciplina, generando la integralidad entre el hábitat y su entorno urbano.
Es pertinente realizar una construcción prospectiva fortaleciendo todos sus elementos sistémicos, que coadyuven a hacer parte de un estudio consecuente con el lugar, el espacio, con la configuración de los vacíos urbanos como son sus zonas verdes, antejardines, parques, plazas, cuya finalidad es poder fusionarse en armonía con el exterior y el interior de una vivienda, y fortalecer los conceptos entre contenedor y contenido “ciudad – sector – barrio”.

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El entorno y sus elementos Físico Naturales
Diremos que el borde natural de la ciudad está caracterizado por ese bello perfil que emana los frondosos arbustos, delimitando la expansión urbana; aquella ronda hídrica singular y maravillosa que recorre la ciudad como es el Río Pasto, desde su inicio, localizado en la parte oriental, en su tránsito y fluir del agua que va surcando diferentes meandros, de a poco su recorrido se encauza al sector noroccidental de la ciudad; en su larga travesía va pasando por diversas morfologías contenidas en la traza urbana; por mencionar la cuadrícula, formas lineales, manzanas oblongas.

Debemos pensar que la ronda hídrica debe rescatarse e incluirse en el componente físico espacial, a manera de ejemplo se podría proyectar el concepto “playas de arena” que convoque al descanso, al juego, siempre y cuando las orillas lo permitan; es de esta manera como el río formará parte inherente dentro del paisaje urbano. Se debe pensar que aquella deliciosa sonoridad emitida por la corriente es fantástica, la ciudad debe apostarle a incluir elementos que propicien unas actividades saludables para el disfrute de todos los habitantes.

Es Interesante observar como también las imponentes montañas contenidas en el sector noroccidental van abrazando y desplegándose en un suave tapiz natural, alcanzando en pocos metros las orillas del rio; es ahí en aquellos vacíos urbanos donde deben confluir unas agradables zonas verdes a manera de jardines botánicos; se debe construir más parques y menos plazas ya que los parques convocan, asocian, reúnen a la cofradía de amigos, permitiéndonos en una placentera tertulia escuchar la sonoridad emitida en aquella deliciosa música contenida por el oleaje del río y deleitarnos con el canturrear de las aves y pajaritos que se aposentan en frondosos árboles; la fabulosa sinergia natural nos transporta e invita a soñar y fantasear en el juego, esa lúdica maravillosa que realizamos a cielo abierto. Pertinente mencionar algunos aspectos que han incidido en el desarrollo de la ciudad: factores sociales, culturales, políticos, históricos, económicos y constructivos que posibilitaron avanzar aceleradamente trascendiendo en la transformación urbana; denotemos que el cambio físico espacial es notorio e importante, puesto que se implementaron diferentes entramados urbanos: damero y/o cuadricula, formas, irregulares y trazados orgánicos, disposiciones que fueron adoptadas en la ciudad con el objetivo de establecer un orden y concordancia con el lugar.
La modernidad adoptó posturas más acordes a un planteamiento urbano generando mayor correspondencia con su espacio definido en cada una de las comunas, es decir si pasa un río por el sector, el trazado debe ceñirse a ese organicismo que direcciona la ronda hídrica; de esta manera se fortalece la implantación urbanística. También podríamos mencionar que muchas ciudades pueden contener diversas elevaciones generadas por su topografía, estos montículos naturales como los bosques inciden para la conformación de otra morfología adaptable al lugar, a su geografía; de esta manera se evita copiar los planteamientos generados como el sello que impuso la “cuadrícula en la época colonial”, repitiendo su forma a lo largo y ancho en la comarca; estas falencias se cometieron puesto que no se concibió un estudio serio y consecuente con el entendimiento espacial y sus diferentes componentes físico naturales.
Por consiguiente, los nuevos espacios dispuestos en la modernidad y en la época contemporánea van estableciendo nuevas directrices en el planeamiento, los diferentes componentes deben cohesionar escenarios pertinentes al lugar, permitiendo hilvanar y construir espacios ideales en la ciudad y sus sectores.

Acertado es citar aquel gran marco espacial que fue constituido en la colonia, como fue la importancia que tuvo la plaza, espacio en donde se realizaron todas las
actividades de carácter social y comercial; posteriormente en el movimiento republicano el escenario espacial fue diferente, se incorporaron nuevos elementos conceptuales adaptando “zonas verdes al espacio público”, se construyeron parques, posteriormente la modernidad irrumpe en configurar lugares agradables en temas recreativos y de esparcimiento, los disímiles elementos aplicados posibilitaron conformar espacios abiertos: zona recreativa, zona pasiva, zona para niños, zona para la cultura etc…las nuevas posturas en el diseño urbano convocan para que los usuarios se diviertan con el diseño contenido en un buen mobiliario contemporáneo y que esté acorde a las actividades deportivas, ya sean máquinas para ejercitarse, fuentes, estanques que conduzcan a espejos de agua, anfiteatros contenidos en “semicírculos” diseñados para realizar actividades culturales, que posibiliten una obra de teatro, una danza, o departir un rica tertulia invitándonos a compenetrarnos con la palabra, con la poesía; pensamos que esos son los símbolos conformados en la modernidad y la época contemporánea, facilitando la buena conversación y vivir con alegría en un espacio diseñado y construido al aire libre, recuérdese ese gran referente idealizado por el arquitecto Bernard Tschumi en el “Parque de la Villette” en Paris: el agua, la luz, la memoria estaba inserta en este fantástico y bello escenario.

Importante recordar al más grande e insigne hombre de las letras y de la poesía que ha parido la región nariñense como lo fue Aurelio Arturo, cuyo legado y dialéctica literaria estaba cargada de paz, de esa convergencia que debe poseer el ser humano con su terruño con la complacencia que brota en esta atmósfera cargada de la naturaleza, que convida a conservarla, contemplarla y respetarla. El magnánimo poeta Arturo describiría “El verde es de todos los colores”, pensamos que dicha frase es muy decidora puesto que está cargada de una singular metáfora, ya que hace alarde al portentoso paisaje configurado por diversas geometrías que germinan en una fascinante geografía atiborrada de exuberante naturaleza, la cual está desplegada a lo largo y ancho en el sur de los andes colombianos, permitiendo cautivar a propios y visitantes.
Los singulares matices cargados de colores, de a poco se van difuminando entre el verde, el ocre, el amarillo; diríamos que es ahí donde la metáfora asocia el buen acervo de una memoria ancestral, donde se asientan y esconden los sueños y nostalgias del lugareño, del habitante de la fuerza y buena onda que se confabula con toda la atmosfera contenida en el territorio; podríamos imaginar que en cada vivienda los anfitriones van abrazando al turista, al inquilino, al amigo que se lo convida a una singular tertulia, cargada por un cafecito negro, que nos ofrece el anfitrión del “habitáculo”.
El objetivo también es poder escuchar y dialogar en una cofradía de amistad, de hermandad en aquel constructo destinado para el ser, para su desarrollo urbano en el que ha incursionado y ha hecho su tránsito la ciudad permitiéndonos generar unas posturas en sus aportes críticos, puesto que en la prominente configuración de la ciudad se va generado una gran brecha y ruptura en todo su componente dialéctico espacial, formal, generando un desorden ya que la normativa nos es clara en su regulación para los espacios: público, semipúblico y privado, lo cual conduce a una gran inconformidad entre los habitantes de este bello terruño.

Es esencial entender que la concepción de propiciar una buena práctica profesional que se ejerce con ética y rectitud es clave para no caer en las encrucijadas de la corrupción, generando de esta manera falencias en toda una planificación urbana que podría incurrir en tropiezos, los cuales deben ser depurados para edificar y construir un acertado desarrollo de ciudad. Penosamente se observa que en la ciudad se necesita ampliar y generar nuevas vías, nuevos sistemas de transporte que mejoren todo el componente de movilidad, es pertinente recuperar y adecuar vías peatonales, ampliación de parques y sus zonas verdes, debe construirse baterías de baños públicos, habilitar zonas de parqueos, comedores municipales etc., para de esta manera posibilitar un mejor futuro para
los ciudadanos, sin olvidar el pasado, puesto que es el gran legado histórico que tienen los lugares, sus diversos relatos, las anécdotas contadas por los pobladores, elementos estos que han sido importantes en la reconstrucción de la memoria de la ciudad y de todo su hábitat.
“Cambia todo cambia”
Cambia lo superficial,
cambia también lo profundo
cambia el modo de pensar
cambia todo en este mundo
cambia el clima con los años
cambia el pastor su rebaño
y así como todo cambia
que yo cambie no es extraño
cambia todo cambia…
Cambia el sol en su carrera
cuando la noche subsiste
cambia de nido el pajarillo
cambia de rumbo el caminante
Aunque esto le cause daño
y así como todo cambia
cambia todo cambia (bis)…
Pero no cambia mi amor
por más lejos que me encuentre
ni el recuerdo ni el dolor
de mi pueblo y de mi gente
lo que cambió ayer
tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo
en esta tierra lejana
cambia todo cambia (bis)… Compositor “Julio Numhauser “

III. La Vivienda “Movimiento Moderno”
Casa Espíndola: la modernidad irrumpe con bellos elementos conceptuales, arquitectónicos, espaciales y constructivos en la ciudad de Pasto. Para el caso en estudio se idealizó la construcción de una nueva vivienda que sea perene en su tiempo y espacio, permitiendo ser un gran referente y dejando una huella imborrable en la memoria de los habitantes de este terruño.

El inmueble se localiza en el sector nor-occidental de la ciudad, más concretamente en la avenida denominada Rojas Pinilla y/o también más conocida como avenida de los estudiantes, comprendida en la calle 20 entre carreras 38 y 39, siendo un lugar privilegiado, ya que la amplitud de la vías contiene cuatro carriles, dos descendiendo y dos ascendiendo, hay que enfatizar que la larga espina dorsal de la vía tiene una longitud de un kilómetro en cada sentido; especifiquemos que la avenida de los estudiantes a finales de los 80, tenía un separador de 4 metros de ancho; aquel espacio contenía una zona verde configurada por arbustos, pinos, eucaliptos, y diversas plantas entre las que se destacaron margaritas, magnolias, grandiflora, cartuchos, zarcillejos, generando un armonioso y gran colorido al mencionado separador. El sector fue bellamente engalanando por aquel jardín que cohesionaba el gratificante espacio público importante en el sector. Como anotación es pertinente mencionar que para el año 1975 no existía el sendero peatonal, la circulación sinusoidal es utilizada por muchos habitantes en los recorridos y caminatas que a diario suelen realizar, es decir es un espacio agradable, dispuesto en la centralidad contenida por la avenida de los estudiantes.

La amplia vía de la avenida va conectando lugares como el Hospital Infantil, su eje axial articula y remata en el destacado Hotel Morasurco. Especularíamos de esta manera como virtualmente se va configurando un efímero portón urbano, el cual brinda el acceso en la parte norte que engalana su componente paisajístico.
Gracias al denuedo de sus artífices o autores de aquel desarrollo inmobiliario como lo fue el matrimonio Espíndola – Zarama y sus tres hijos: Jimena, Víctor y Mario quienes apoyaron para la concreción y construcción de tan magnífica obra que fue conocida en el argot popular como “El Castillo”, la ciudad pudo disfrutar de esta construcción que se asemejaba y hacía alarde de grandes obras arquitectónicas edificadas en la península Ibérica, siendo un referente para la concepción, construcción y diseño de ese entonces.

Víctor Mateo Espíndola González, oriundo del hermano país del Ecuador, hombre con gran bagaje cultural, fue un ser polifacético en el campo de la ingeniería, lectura, música, economía, política; el elegante personaje desempeñó honoríficos cargos como ser cónsul del Ecuador en Colombia a finales de los años 70 en Pasto. Víctor M. Espíndola, en sus diversas charlas, usaba un exquisito lenguaje y vocabulario manejado con propiedad, me atrevería a decir que fue enriquecido por todo aquel conocimiento literario y por los diversos aconteceres que se suscitaban en los países fronterizos “Colombia – Ecuador” de los cuales debía estar al tanto. El ilustre hombre fue prestante y distinguido en la sociedad nariñense.
Su esposa Clementina Zarama Otero, mujer culta, esbelta, con buena presencia y grandes dotes culturales, en la pintura y lectura; sus ancestros se destacaron por ocupar importantes cargos gubernamentales; intuyo que las grandes capacidades anteriormente mencionadas confluyeron en una sinergia que deben tener los matrimonios y familias para idealizar y concretar sus diversos proyectos, forjando empresa para el desarrollo regional tanto en el campo constructivo como en lo concerniente a la agricultura.
Dicho matrimonio dedicaría valioso tiempo y muchos años de trabajo, para sacar avante sus sueños en la construcción prospectiva; con gran tesón y esfuerzo idealizaron una propuesta para el predio urbano, idealizando la construcción de la singular vivienda, proyectada a inicios de 1950.
“Nos Sobran los motivos”
Esta sala de espera sin esperanzas
estas pilas de un timbre que se secó…
esta campana muda en el campanario
este cambio de acera de tu cadera
este arrabal sin grillos en primavera…
este racimo de pétalos de sal
este huracán sin ojos que lo gobiernen
este jueves, este viernes y el miércoles
que vendrá.
No abuses de mi inspiración
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado, que está cerrado por derribo…
Por las arrugas de mi voz, se filtra la desolación
de saber que estos son los últimos versos que te escribo
para decir “con Dios” a los dos nos sobran los motivos…
Que poco rato dura la vida eterna
no abuses de mi inspiración…
Joaquín Sabina

- La edilicia de la Vivienda
Cabría mencionar que el lote en donde se proyectó la casona conocida como “El Castillo” tenía un área aproximada de, 2.200 m2; es decir el predio está muy bien ubicado, localizado en el noroccidente de la ciudad. Para aquellos momentos de 1953, en el sector no se habían edificado grandes conjuntos de viviendas, las pocas que había no rebasaban los dos pisos.

Podríamos mencionar que la configuración espacial del sector lo conformaban extensos potreros que formaban parte de la finca perteneciente a la connotada familia de José Rafael Zarama y sus descendientes Leonor Zarama, Rut Zarama entre otros; los amplios terrenos limitaban con el río Pasto y la bifurcación generada por el curso de la ronda hídrica del río, el cual se va entremezclando con los bosques tupidos cargados del bello sistema arbóreo en el que sus portentosos arboles como eucaliptos y pinos con sus fuertes troncos y ramales que van tomando una forma erguida, como queriendo ceñirse al etéreo firmamento. Ahora bien, el lugar donde se proyectó la vivienda “El castillo” era el límite urbano configurado por la calle 20, hoy avenida de los estudiantes, y como límite el río Pasto.

Puntualizando sobre la vivienda, definiríamos que estaba constituida en dos plantas, y aquel gran elemento compuesto por su bello torreón, denotando el gusto formal que sobresalía en su fachada principal, alcanzando una altura representada en cuatro pisos, engalanando el bello “castillo”, ofreciendo un magnífico remate visual en todo el entorno.

Haciendo una pausa en nuestro caminar, vamos reflexionando sobre aquel diseño caracterizado por el muro de cerramiento, indicando la delimitación del predio y el paramento configurado por su espacio público o el andén, la calzada de la avenida; interesante percibir aquella pared lineal compuesta por sus 11 arcos invertidos de medio punto, creando un ritmo y secuencia delicada compuesta por su zócalo en piedra. Esta sinfonía abstracta va recordándome las pautas musicales expresadas por los talentosos músicos que definen las figuras concatenadas en símbolos direccionadas en corcheas, semicorcheas, nota redonda, blanca, negra, es decir, las que han sido dibujadas en sus líneas horizontales en el pentagrama; de esta manera se va componiendo una maravillosa pieza musical. Así son las agradables analogías que podemos encontrar al recorrer y admirar la ciudad como se va ordenando asertivamente los espacios en la urbe.
Aquel muro ordenado por sus arcos es el zócalo, que nos permite a los peatones disfrutar de la mixtura de sus materiales y la transparencia generada por su fachada principal del “Castillo”. Cabría resaltar los dos accesos vehiculares localizados en cada una de las esquinas colindantes al muro; lo que nos induce a mirar como el proyectista tenía gran claridad para definir las funciones y sus actividades dispuestas por la circulación contenidas en la vivienda: zonas para cargue y descargue de productos que se irían acopiando en los depósitos y alacenas de la cocina.
El segundo acceso vehicular fue dispuesto a un espacio más privado que llevaba al acceso principal de la vivienda, dejando al visitante en un hall a manera de atrio para entrar al “Castillo”.
Pensamos que es el oficio y la ética del arquitecto los que deben primar en ejercer con rectitud la profesión, para estar inmerso y compenetrarse con el proyecto, con la obra, el diseño; de esta manera se va reafirmando la afinidad, claridad y entendimiento con su contexto y correspondencia de su acertada implantación de la vivienda.
Resaltemos el gran espacio del parqueo privado, contenido por la amalgama del gran colorido floral del jardín exterior, que se engalanaba al ingresar al “castillo” y/o vivienda. Indicaríamos que la planimetría del inmueble en su primer piso fue conformada por una geometría jerarquizada por una “L”, permitiendo generar una iluminación adecuada entre los diferentes espacios y sus patios.

El artífice de la obra fue el arquitecto Alberto Santander Nevares y el ingeniero Porras quienes, en la fusión de sus conocimientos, se explayaron en adelantar la interesante planimetría y su sistema estructural, las que se debían ajustar y adecuar a las diferentes funciones contenidas en la vivienda. Destaquemos los valiosos principios incluidos por la modernidad que son “forma y función” dos conceptos que se compenetraron en el constructo del hábitat.
Enfaticemos cómo el constructor hábilmente realizó un terraplén elevando el terreno a manera de 4 escalones, simbólicamente denota el desplazamiento de su plano base en el nivel 0.0, permitiendo obtener otras

lecturas y visualizaciones del diseño de la casa; el acceso al interior de la vivienda es enriquecido por un generoso zaguán conformando un hall de reparto facilitando el recorrido a diversos espacios contenidos en la primera planta; como es la conformación de una sala auxiliar y la circulación que conduce a zona de servicio como el comedor, cocina,despensa y patio de ropas.

El vacío que contiene la escalera imperial de doble tramo, nos evoca la elegancia, la sutileza organizada en el diseño, siendo una maravillosa forma establecida en el interior del hábitat, hace pompa de la belleza y magnífica remembranza contenida en los palacetes europeos; detengámonos un momento para recordar al gran arquitecto del renacimiento Andrea Palladio, quien en sus extraordinarias obras distinguía la simetría y la racionalidad en la geometría que organizaba los espacios.
En el interior del “Castillo”, a manera de un eje articulador, se fue conformando una suntuosa escalera, su composición horizontal y vertical jerarquizaron un escenario amplio, el diseño realizado para el gran ventanal fue espectacular y estratégicamente bien ubicado, permitiendo que los rayos solares iluminen y den claridad a todo el espacio otorgado por el volumen contenido de doble altura, propiciando un lugar cálido y atrayente; la geometría aplicada en su diseño fue espléndida, observemos como los dos brazos laterales convidan a dar apertura y bienvenida al visitante que de a poco con pasos lentos van salvando los escollos, contenidos por la huella y contra huella generada por los escalones para acceder al segundo piso.
Interesante fue la configuración del hall de recibo en la segunda planta, que más bien fue concebido como una pequeña antesala. Esto nos posibilita comprender la generosa espacialidad y su área concebida en el diseño, permitiendo ampliar la perspectiva del lugar; cabe decir que fue un gran logro y una bella escenografía contenida en el habitáculo.
Hay que manifestar que todas las funciones y actividades se vinculaban con la circulación y su hall de reparto, el cual conducía a unos maravillosos espacios conformados por una fantástica biblioteca, salón de música, y el espacio correspondiente a las diferentes habitaciones las cuales disponían de amplios baños con sus respectivos tocadores y tinas. Vaya concepción tan maravillosa la que se construyó, generadora de escenarios fabulosos y agradables con un exquisito gusto desplegado en su diseño interior; lo que permitió acoplarse con una dialéctica fabulosa representada por su forma y función; resaltemos esa singularidad del minucioso detalle que tuvieron los habitantes para colocar y ubicar los lujosos adornos como cuadros, gobelinos, las imponentes lámparas de estilo francés, el bello papel de colgadura con diseño europeo que hacia parte del muro en una de sus salas, los muebles de estilo clásicos cuyo tapizado era de excelente tela europea. Ni qué decir de la manufactura y de la buena talla de madera reflejada en los muebles, repisas, comedor. Sorprendente trabajo, ¡qué manos tan prodigiosas de los artesanos que realizaron aquel trabajo!
Merece destacar el lujo de elementos dispuestos que engalanaron la espacialidad del fascinante “Castillo”; adentrarse en su interior era como estar recorriendo un bello museo.
Amigos contertulios, como visitante o foráneo me conmuevo al observar esa joya arquitectónica; permítanme expresar todo aquel derroche de alegría que impactó mi mente, corazón, por haber conocido, apreciado y penetrado en la fabulosa vivienda, ahí está la magia, la habilidad y su elocuencia desplegada por arquitectos, maestros y sus propietarios para brindarnos esos sueños. Todo fue fruto de la valerosa persistencia en la imaginación del señor Víctor Mateo Espíndola y su esposa Clementina Zarama para llevar a cabo la construcción enriquecida con lujo de detalles concebidos en el fascinante habitáculo.

“CAMINITO”
Caminito que el viento ha borrado
que juntos nos viste pasar
he venido por ultima vez…
Caminito que entonces estabas
bordeado de trébol y juntos en flor
una sombra ya pronto serás
una sombra lo mismo que yo
desde que se fue
triste vivo yo
caminito amigo
yo tambien me voy
desde que se fue
nunca más volvió
seguiré sus pasos
caminito a dios.
Caminito que en todas las tardes
feliz recorria cantando mi amor
no le digas si vuelve a pasar
que mi llanto tu suelo regó
caminito cubierto de cardos
la mano del tiempo tu huella borró
yo a tu lado quisiera caer…
Desde que se fue…
triste vivo yo
caminito amigo
yo tambien me voy
desde que se fue
nunca mas volvió
seguiure sus pasos
caminito a dios.
Autor. Gabino Coria Peñaloza
Musica Juan Filberto

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Un gran sueño se desvanece. “El Castillo se demuele”
Arquitectura Contemporánea
Lastimosamente ese gran sueño de aquel majestuoso “Castillo” idealizado y construido que se mantuvo hasta el año 2016, fue afectado por las tendencias que

se suscitan para el cambio y evolución del desarrollo urbano en la ciudad, en donde se va imponiendo el gran boom inmobiliario que está amparado por la contemporaneidad atrayente de un desarrollo proyectual de vivienda en altura. Las nuevas propuestas definidas actualmente por conjuntos multifamiliares son agrupadas en torres habitacionales. De esta manera, los proyectos tratan de obtener el mayor provecho y rendimiento que pueda lograrse en un suelo urbano.

Las suntuosas casonas de la modernidad, dan paso para ser demolidas sin contemplación alguna; potentes retroexcavadoras cuyo brazo hidráulico va rompiendo muros, losas, derribando placas, desapareciendo toda una estructura que en su momento soportó el peso de sus materiales y por qué no decirlo también, que cobijó los sueños de los propiciadores de tan singular y bello ejemplo de vivienda.
De esta manera fue quedando atrás una memoria, un buen legado de edificar con gusto y buen gesto con su entorno inmediato. Ahora todo subyace en un piso de tierra, lleno de escombros, alfajías, dinteles, cornisas, gradas, aleros. El torreón hacía gala de ese gran remate y coronamiento contenido en la vivienda; lastimosamente todo quedó aglutinado en tierra mojada y polvorienta, que fue depositada en pesados camiones, encargados de desalojar cientos de toneladas generadas por la demolición del hábitat. De aquel gran legado histórico canalizado en la memoria arquitectónica y urbana tan solo queda un bello recuerdo, afortunadamente nosotros los caminantes del recinto urbano pudimos contemplar y engalanarnos con ese gesto maravilloso contenido en la casona conocida como. “El castillo”.

La nueva firma de constructores “CR-DOS” fue encauzando su proyecto garantizando mayor rentabilidad y provecho al suelo urbano, el cual está inmerso en aquel amplio y generoso terreno que estuvo ocupado por la anterior vivienda. Los arquitectos e ingenieros con su talante y ética profesional, hábilmente fueron realizando sus cálculos financieros, económicos y prospectivos y le apostaron a ofertar y construir un nuevo tipo y modelo de vivienda, configurados por apartamentos amplios y lujosos de buena área y confort; la torre del multifamiliar fue diseñada y concebida con la última tecnología, el sistema constructivo, eléctrico, la accesibilidad, su planta de bombeo, planta eléctrica, ascensores verticales, sótanos de parqueos entre otras particularidades, constituyen el rigor y su buen manejo constructivo. En definitiva, el nuevo conjunto residencial de apartamentos fue concebido con conceptos de calidad y buena configuración espacial.

Hay que resaltar y destacar a los constructores y artífices del proyecto que conjuntamente lograron canalizar los elementos conceptuales de un diseño versátil en una construcción vertical, garantizando una mayor rentabilidad y plusvalía por metro cuadrado. Los apartamentos son preciados por contener una espectacular y excelente vista de la ciudad y a su remate paisajístico formado por las montañas. La terraza permite admirar y extasiarse de la maravillosa presencia del volcán, que para los lugareños es como el “custodio y guardián del territorio”, generando como un grande telón de fondo natural. Como se mencionó en párrafos anteriores, en este conjunto habitacional se implementaron nuevas tecnologías como el manejo de elementos bioclimáticos minimizando los gastos en su sistema de energía eléctrica. Es importante también referenciar la captación del aire que circula en el sector, pues esta particularidad se aplicó en el interior de los apartamentos, generando un adecuado microclima que favorece todos los ambientes y sus espacios servidos.

La edificación Gran Avenida contenida en sus 15 pisos, da un paso importante para el desarrollo de una nueva arquitectura contemporánea, la cual retomó conceptos en el buen diseño y lenguaje aplicados arquitectónicamente. Esto me recuerda el importante compendio de lectura que todo arquitecto debió estudiar y debe tenerse en la biblioteca de estudio titulado: “Forma, espacio y orden” de Frank Ching. Este libro de arquitectura nos permite comprender los principios del diseño para ser analizados con rigurosidad y lógica; de esta manera es cuando observamos que se canalizaron con juicio y ética los diferentes conceptos aplicados y argumentados en la profesión, como fue el diseño desarrollado para el edificio Gran Avenida.
Puntualizaría que el diseño arquitectónico, su representación y volumetría proyectadas son agradables, para nada ostentosas. Diría que tiene muy buena factura en toda su concepción, tanto constructiva como en su diseño volumétrico y espacial, ha sido muy loable, de gran aporte y riqueza lo que concibieron los arquitectos e ingenieros.
Anotaría que el bloque multifamiliar es escueto, de gran riqueza compositiva, se puede visualizar los elementos formales donde convergen acertadas líneas que conducen a simplificar un pesado volumen; los aportes tecnológicos, constructivos instaurados y diseñados coadyuvan al medio ambiente garantizando un hábitat de buen confort para los nuevos inquilinos del sector, idealizado su espacio para la ensoñación y el disfrute de todo su grupo familiar.

Sin ninguna pretensión, expresaría que este es un importante sector en la ciudad conformado por los barrios la Riviera, Castilla, Palermo, Morasurco, Avenida de los estudiantes, Avenida del río. La volumetría del edificio, su concepto y diseño fueron direccionados para fortalecer la imponente panorámica que da al volcán Galeras. De igual forma, su fachada posterior es enriquecida por

los cerros Tescual y Morasurco, los cuales hacen parte de toda una escenografía paisajística que se conjuga con esa buena arquitectura planteada y resuelta. Es de esta manera como se potencializa, engalana y valora el perfil y su espacialidad urbana.

“Donde Habita el Olvido.”
Cuando se despertó,
no recordaba nada de la noche anterior
“demasiadas cervezas”,
dijo al ver mi cabeza
al lado de la suya en la almohada…
y la bese otra vez,
pero ya no era ayer
sino mañana.
y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños
nos vio, roto el engaño
de la noche,
la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue sin decir
“llámame un día”.
Desde el balcón la vi
Perderse en el trajín
De la Gran vía.
Y la vida siguió
Como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó
un amigo común,
que la vio donde habita el olvido
la pupila archivó
un semáforo rojo
una mochila, un Peugeot
y aquellos ojos miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esa racha de amor sin apetito.
Los besos que perdí
por no saber decir
“te necesito”.
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido
Una vez me conto
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
Joaquín Sabina.

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Texto. Francisco Javier Melo Trigo
Fotografías. Arq. Mario Espindola. Arq. Francisco Javier Melo Trigo
Revisión del texto. Daniela Mena. Isabel Melo Trigo
Agradecimientos. A los buenos amigos, que en París me tendieron su apoyo incondicional, para que este demiurgo pudiese tener un mejor vivir, cargado de alegría.
Familia Espindola Zarama, gratitud con ellos por sus buenos oficios de compartirnos sus memorias, sus entrañables sueños y por haber forjado esa maravillosa obra arquitectónica, la cual quedan sembradas en nuestra mente y corazon.
Arquitecto Alberto Elizalde Yulee, Diseñador Ecuatoriano, sus consabidas observaciones, disposición y aportes enriquecieron el documento..
Arquitecto Mario Lasso Apráez, por sus oportunos y atinados comentarios, los datos y fechas coadyuvaron al ensayo.
Alberto de la Rosa, por sus apreciaciones y datos como se constituyó el barrio.
Amigos franceses. Karol, artista plástico y Denni, docente. Pascalle H. soñadora, conocedora de su gran París
Marcel Reina, artista teatrero. Filipo Burgos, abogado, Richard Muñoz, ingeniero, con quienes compartimos buenos momentos en los cafetines y los diversos recorridos en bicicleta, buscando esa magia y efervescencia contenidas en cada una de las callecitas medievales que arropan a la ciudad luz. Paris
A mis padres. María Dolores Trigo (Ciudadana Española). Francisco Melo Delgado (Médico). Quienes me forjaron en el ámbito cultural, inculcándome un pensamiento reflexivo, libre, motivándome a conocer el mundo a través de los maravillosos viajes que uno pudo realizar.
A Dios por concederme salud y bienestar para registrar dicha crónica.
Libros. de referencía Rayuela. Cortazar Julio
Ciudades Invisibles. Calvino Italo
Poetica del Espacio. Bachelard Gaston
La Metropoli Vacia. Alba Fernandez Antonio
Musica. Caminito. Compositor Peñaloza. Musica. Coria Gabino. Cantante. Gardel Carlos
Causas y Azares. Compositor. Rodriguez Silvio
Cambia todo Cambia. Compositor “Numhauser Julio”
Donde Habita el Olvido “Sabina Joaquin”
Nos Sobran Los Motivos. Joaquin Sabina
Termino este ensayo esperando que haya penetrado en cada uno de los corazones de los lectores y en la memoria ancestral que poseemos y que nos permite amar y congraciarnos con los lugares, el terruño y ese buen devenir que tenemos los soñadores.
Paco
“Volver”
Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron
con sus palidos reflejos….
La vieja calle
donde el eco dijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.
Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.
Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez….
Autor Carlos Gardel
Alfredo Le Pera.




