Roger Santivañez: la alterada quietud del desplazamiento

Roger Santivañez (Piura, Perú)

Roger Santiváñez nació en Piura, Perú. Estudió literatura en la Universidad de San Marcos en Lima y obtuvo un Ph.D. en poesía latinoamericana en Temple University (Filadelfia). Participó en La sagrada familia (1977), militó en Hora Zero (1981) y fundó el estado de revuelta poética de neovanguardia Movimiento Kloaka (1982-1986).

Entre sus publicaciones se encuentran: Symbol (1991), Cor cordium (1995), Santísima trinidad (1998), Eucaristía (2004), Amastris (2007), Labranda (2008), Virtú (2013), Melagrana (2018), Elysium, (2019) y Santa rosa de Lima Alana (2020). Su obra se ha recopilado en dos libros: Dolores Morales de Santivañez (Poesía 1975-2005) y Sagrado. (Poesía 2004-2016). Actualmente vive a las orillas del rio Cooper totalmente entregado a la creación y al estudio de los lenguajes de la poesía.

VIRGEN DE GUADALUPE

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El sol es un sonido sobre el viento

Nada existe sino en mi mente desolada, cuando

Lágrimas de amor atraviesan el aire, surgen

En la esquina de tus pliegues secretos

 

Los días son trazos ocultos por las curvas

Que tu silencio oprime en el césped donde

Me tiendo a escribirte estos versos

 

En la luz invadida de la noche respiro la mañana

Que vendrá con los residuos del solitario afán

De sonreír enarbolando la nada de mi mismo

 

La evidencia del destino se perfila en la humedad

Del espacio donde guardas a oscuras la dulzura

Cantada en tu ascenso a la poesía

 

Horas fluviales me circundan fulguraciones suceden

La alterada quietud del desplazamiento

Es la lúbrica & nocturna porción intuitiva

 

El sueño subxiste horizontal en la

Creación diseñada en las márgenes

Infinitas cuyo sosiego chisporrotea

En tu decisión más invisible

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Color pálido uva del mar lo veo & lo adoro

Como tu  silueta cuando me tocas la puerta

Del verano concesión de tu delicado vaivén

 

Adónde llegaría esa voz tuya en el vidrio de

Mis lentes presagio del noble movimiento

Vertiginoso, evocación

 

De tus cabellos resplandecientes ante mi desolación

Apagándose en el follaje secreto dibujo níveo

Cóncavo de ti misma enlace más elocuente

Hundido o fantasía prohibida

 

Horizontal despoblado se quiebra la perfección

Vas paciente al jadeante agujero intenciones

Abiertas de tu arraigada risa en la

Plenitud fulminada del deseo

 

Deslizas tu costado idéntico a la suavidad con que

Alumbras el prado de los parques limpios límites

Destinados a la summersión cuyos cimientos

En ti se ciernen

 

La tibieza susurrante dispara pasiones

Consteladas en errática sin razón que me

Desprende del mundo & así se gesta

Esta poesía

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Racimo que me da vueltas durante el día

Redes fanales afanan el silencio con que

Sueño decirte oscilación personal ululante

Germinación perenne

 

Semejanza cicatriz fija en mi nervio

Óptico humedece mi canción en suspenso

Con la llamarada distraída celebrando

Cielos en tus senos

 

Aire destroza & ordena alcoholes vaporsos

Litario foliado en alarma cruza tibia

Memoria señalada por orilla ondula

 

No me camines entregando abismos insis

Tentes genitales evita visible desvelo

Ráfagas soleadas tiempo fragmentado

 

Extravío igual  resquicios desesperados asombran

Sórdidos callejones rimenses sepultan bosques

Durando tendrías amor en los recuerdos

 

Zona contingente clausura salivas de nuestra

Boca rayas completas sostienen laboriosos

Vislumbres sostén inaccesible genera poesía

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Atrevimiento predominante en el humo agitado

De tus vacíos florales proseguí exacto con el

Trato desquiciado & no sabemos el rigor

 

Licuado en torbellino que se me ansía entraña

Coronada en estas páginas desunidas incrusta

La gramática vencida

 

Cae el desconcierto desvanecido en la escritura

Dolida protesta el sueño húmedo por las venas

Prevalece tu canción que acoge

 

Aquella dulcificación enfermiza aplica

Fruición tan frágil como tus mejillas

Arrobadas a la hora del amor

 

Angélica detenidamente vuelve azarosa esa

Música que circunda & enmaraña la

Fulminada plumilla de tu dulzura

 

Se disuelve la nocturna sensualidad

Pausada en la evidencia pura ingresa

La punción en tus pétalos de terciopelo

Ya encarnó

 

Laus Deo