La poesía es el deporte que mantiene la mente en forma. Una nota acerca de la fiesta poética más importante de los países nórdicos.
por Anette Höglund: subdirectora del Festival Internacional de Poesía de Jönköping.

VICTOR ROJAS, poeta colombiano y director del Encuentro Internacional de poesía en Jönköping, con la poeta indígena de la nación Sami, inghilda Tapio
Jönköping es una ciudad mediana de Suecia con cerca de 130 000 habitantes. Está ubicada al extremo sur del Vättern, el segundo lago más grande del país. Este lago que ha sido objeto de varias composiciones literarias y también el lugar de muerte de algunas personas, entre ellas el famoso pintor John Bauer, fue bautizado, en uno de sus versos, por el poeta colombiano Víctor Rojas como “el pequeño mar atrapado”. La verdad es que dicho remoquete no es para nada exagerado pues esa dimensión de agua tiene 130 kilómetros de largo por 28 kilómetros de ancho. Suficiente para que la vista humana no logre abarcarla en toda su dimensión. Pues bien, al extremo sur de dicho mar atrapado se levanta majestuosa la ciudad de Jönköping, famosa porque desde allí salían para todo el mundo las famosas cerillas El diablo y porque, cuestión además contradictoria, es la ciudad sueca que más templos de oración tiene. Esto último le ha valido a la localidad el remoquete de la “Jerusalén de la provincia de Småland”. Pues bien, en esta ciudad, de extraño pronunciamiento en castellano, Yencheping, es donde se realiza un evento poético que empieza a ser considerado como el de mayor envergadura de los países nórdicos.
La historia de este festival es reciente. Hace ya cerca de cuatro años, un pequeño grupo de suecos amantes de la poesía se reunió en casa de Víctor Rojas con el ánimo de darle vida al festival internacional de poesía de la ciudad. El proyecto era descabellado y ambicioso por las características en que se quería realizar. Una fiesta poética con corte de cultura popular, abierta, sin costo alguno para el público. Un evento de integración y contra todo tipo de discriminación y racismo. Asimismo, el festival sería una fiesta de versos donde cada año se le rendiría homenaje a un poeta del mundo y donde también la poesía, la danza y la pintura caminarían de la mano. Bajo esos parámetros en el año 2018 se realizó el Primer Festival Internacional de Poesía de Jönköping con la participación de ocho poetas de diferentes partes del mundo y del pintor colombiano Jorge Restrepo quien se ha convertido en una figura importantísima del evento pues a él se le debe el diseño del logotipo y, además, cada poeta invitado es retratado por sus pinceles. La primera versión de la fiesta poética estuvo dominada por la cultura latinoamericana, sin que eso le restara méritos a la poética de otros rincones del mundo como Wales, Vietnam, Irak, Dinamarca y la misma Suecia. El homenajeado de la primera versión fue el poeta Juan Manuel Roca quien dejó una honda impresión en los amantes de la poesía. Gran parte del auditorio coincidió en que grandeza de la poesía de Roca lo convierte en uno de los principales candidatos al premio Nobel de literatura.

Poetas en Jönköping
En la siguiente versión participaron poetas de Irak, Cuba, Nación Wayúu de Colombia, Nación Sami de Suecia, Chile, África, Rumania Uruguay, Inglaterra y Nueva Zelanda. La cantidad de poetas participantes del año pasado duplicó a la de primera versión. Con felicidad se pudo constatar que el número de asistentes también aumentó en forma sorprendente.
Durante los tres días que dura el festival, los poetas invitados leen sus versos en diferentes lugares de trabajo, escuelas y plazas públicas. Pese a sus pocos años de existencia este singular evento se ha convertido en la manifestación poética de más relevancia en Suecia. El año pasado contó con la presencia de trece poetas y un artista plástico. En esta oportunidad, la manifestación de versos estuvo dedicada al poeta sueco Lasse Söderberg, quien tiene una gran trayectoria en el mundo no solo de las letras suecas sino también internacionales. Gracias a su labor de traductor fueron conocidos en Suecia los poemas de Octavio Paz, Wislawa Szymborska y Seamus Heany que como todos sabemos fueron, con el paso de los años, reconocidos con el máximo galardón de las letras universales, el premio Nobel de literatura.
Como dato curioso, el año pasado el festival fue pre inaugurado en una velada en Paris, por iniciativa de algunos amigos residentes en dicha ciudad, cuna del magnífico Charles Baudelaire pero también ciudad adoptiva del triste Cesar Vallejo y el trotamundos Julio Cortázar. En dicha velada, de vino y versos, que se desarrolló en un amplio bar parisino, se contó con la presencia de la poeta africana Assia Gibirila, la poetisa indígena de Colombia Lindantonella Solano y el director del festival, Víctor Rojas.
Para este año se tenía previsto empezar la fiesta poética en la ciudad de Barcelona, pero los planes tuvieron que ser suspendidos por culpa de la pandemia que azota al mundo entero. Por el mismo motivo los organizadores del festival estuviefron a punto de cancelar la tercera versión. Pero quizás sea a esa poderosa fuerza de optimismo que tiene la poesía que decidieron realizar el tercer encuentro con nueve bardos internacionales que viven en Europa. Se confia que del 10 al 12 de septiembre ya los aeropuertos hayan abierto su tránsito espacial para que entonces nuestros poetas puedan venir a deleitar a los amantes de la poesía de Jönköping y sus alrededores. Este año han aceptado la invitación los siguientes escaldas:

Maram Al-Masri (Irak, vive en Paris). Vivian Lemes (Cuba, vive en Barcelona). Corina Oproae (Rumania, vive en Cataluña). Carlos Vitale (Argentina, viven en España). Ceger Hillo (Irak, vive en Jönköping). Bengt Berg (Suecia, vive en Torsby). Ulla Gabrielsson (Suecia, vive en Londres). Angéla García (Colombia, vive en Malmö). Tobia Burghardt (Alemania, vive en Berlin).
Por último cabe resaltar que el festival internacional de poesía de Jönköping es financiado en gran parte por la Academia Sueca y la Comisión Cultural Sueca (Kulturrådet) y algunas instituciones privadas y otras de fomento cultural como Skadebanan y la red Kulturen. La junta directiva del festival está compuesta por el poeta colombiano Víctor Rojas, director del festival. Anette Höglund, profesora sueca quien ejerce de subdirectora. Eva Edin, escritora sueca de Haiku. Colm Ó Ciarnáin, poeta y director del centro cultural Kultivera. Mani Caspian, traductor de Irán y Jöran linder, poeta sueco y artista plástico. Además el festival cuenta con un gran número de voluntarios que hace posible esta fiesta poética de cada año en el mes de septiembre, inicio del otoño.



