El Hombre que perdió su Espíritu:

Cuentos Fantásticos del Futuro de Félix Rosado

El escritor y periodista Félix Rosado acaba de publicar un compendio de relatos de ciencia ficción en los que aborda actitudes del ser humano ante problemas perennes, tanto del pasado como del presente y que, seguramente, se repetirán en el futuro.

Por sus páginas desfilan temas como el amor, la guerra, el miedo, la pasión, la muerte, la evolución de la ciencia y la genética. Así, los cuentos de Félix Rosado sumergen en nuevas visiones, cuando presenta un imaginario incluso en sentimientos como el del amor, que puede ser profundo, o frívolo, o imposible, lo que plasma en Carta de Amor de un Clon, un robot posthumano. Y qué decir de la paz y la guerra, temas que aparecen en El Viejo, El Gato y la Pistola.

Especialmente, en la era moderna, cree que la fatalidad radica en abandonar el espiritualismo en sus diferentes expresiones. ¿Cómo querrán vivir o ser los humanos del futuro?  El juego de los dioses con los humanos es un espejo, como vemos en ese relato que titula el Festín de los Dioses en el Firmamento, lleno de ironía y transiciones.

También para volar fuera del planeta vivo, la Tierra, sondeando nuevos mundos habitables, que buscamos, y que, tal vez, persiguen otras civilizaciones del Universo desconocidas.  El ser humano es el único ser vivo capaz de trasladarse por sí mismo a otros mundos inhóspitos o futuros, como inventa en su cuento El Cometa Habitado Oumuamua. O en las disquisiciones del relato basado en hechos reales El Ovni de Luces Naranjas.

Los avances científicos, no obstante, si bien consiguen mejores cotas de bienestar,  trasladan a otras divisiones entre la gente, eso lo plantea en El Hombre que perdió su Espíritu.

Félix Rosado inventa en su narrativa, pues, nuevos conceptos de la libertad. Y cada cual trata de mantenerla y alcanzar su desarrollo a su manera. Los cuentos de ciencia ficción de Félix Rosado invitan a romper moldes y a imaginar otros mundos, otra manera de vivir.

 

 

 

ALGUNOS PASAJES EXTRAÍDOS DE EL HOMBRE QUE PERDIÓ SU ESPÍRITU

 

El Hombre que perdió su Espíritu

“Es el último tramo investigativo que falta por desarrollar en un mundo explotado por la raza humanoide pura, en cuya última generación se han conseguido aislar los genes de la pigmentación, del color del pelo, la piel y los ojos”.

Carta de Amor de un Clon:

“Aquí estoy, sentado al ordenador, sin saber por qué. Los Vigilantes de las Nuevas Normas rastrean también las computadoras para evitar que haya enamoramientos, citas libres, pues se impone el orden de la selección politécnica en las parejas. Permanentemente hacen chequeos físicos al corazón y lo amputan, como los nervios o las neuronas, si detectan halos de tibieza o de amor”.

El Ovni de luces naranjas

“Era un resplandor gigantesco, entonces yo iba con el coche y me dije, ¿qué será eso?, ese resplandor tan grande. Entonces, justo al llegar a la cima, vi, enfrente, una cosa que yo me eché una mano a la cabeza, porque vi como un platillo, como un plato boca abajo, de color naranja, con luces y todo perfectamente geométrico…”.

El cometa habitado Oumumua

“Los militares que se habían desplazado hasta la vera del descampado señalaron con sus armas a los intrusos. Reporteros de televisión apuntaban también con sus cámaras. No era un suceso cualquiera. Pero todos ellos y los curiosos se quedaron hipnotizados, como estatuas de sal bíblicas cuando los viajeros del tiempo les devolvieron la mirada con unos poliédricos ojos resplandecientes”.

El Viejo, el gato y la pistola

“—Sí, tu rostro es oscuro y hosco, atizado por el aire y el sol. Ahora lo veo, tus vivencias están en esas arrugas —dijo, mientras lo miraba con artes adivinatorias”.

El Festín de los Dioses en el Firmamento

“Afrodita observa un ramo de uvas que le ofrece Apolo con la mano abierta. Luego, el dios más bello, toma una uva con la otra mano y se la pone en los labios. Afrodita acerca los suyos y le quita la uva con sutileza rozando con sus labios rojos la boca de su oponente”.

A continuación: Fragmentos del relato ‘El OVNI de Luces Naranjas’, incluido en el libro EL HOMBRE QUE PERDIÓ SU ESPÍRITU

Agosto de 1993. Un coche de color blanco circula por la carretera comarcal 505 a la altura del punto denominado Alto de la Cañada, en la provincia de Ávila, en España. Son las once de la noche. Unas potentes luces iluminan el cielo al otro lado de la montaña. El conductor, Martín Soldevilla, recorre habitualmente seis días a la semana ese mismo trayecto desde hace siete años y se extraña porque, en esa zona, no hay ningún pueblo, ninguna aldea, ningún hotel ni hostal, ni nada que pueda provocar esa iluminación tan exagerada, que parece la de un faro marítimo con un enorme haz de luz. Sigue conduciendo hasta que sale del primer badén y llega a la primera montaña. Entonces, su sorpresa ya es total cuando observa lo que hay enfrente, justo encima de la otra colina paralela, y que sortea la carretera, cuyo trayecto baja después y rodea la falda…

***

Años después, un investigador de la Agrupación Astronómica de Madrid, Juan Jesús Pérez, entra en una cafetería y entabla amistad con uno de los baristas del local, es un periodista retirado que se llama Martín Soldevilla y le dice que él tiene una historia que puede contar. Empiezan a hablar sobre fenómenos que se observan en el cielo. Martín le adelanta algunos detalles. Juan Jesús le dice entonces que quiere conocer la historia y que lo quiere grabar. Que si no le importa.

—No, no me importa.

Como habían acordado, Juan Jesús saca una grabadora y le pregunta por la experiencia referida a las luces que vio.

—Hoy es 18 de mayo —introduce Juan Jesús la anotación para efectuar la grabación sistemática—, estamos con Martín, quien nos habla sobre su experiencia de avistamiento de Objeto Volante No Identificado, OVNI. Empezamos.

—Bueno, esto es una cosa que… no se lo suelo contar a mucha gente.  Sí cuando me encuentro con algún amigo o, por lo que sea, surge la conversación. Mira, yo tuve una experiencia de avistamiento de ovni y fue algo espectacular. En ese momento no había móviles y menos con cámara. Sé que era sábado y sobre las once de la noche. Entonces, ese sábado, cuando yo iba hacia Las Navas del Marqués desde Ávila, subiendo vi un resplandor naranja muy grande que venía como si fuera un foco que saliera de la tierra, hacia arriba, hacia el cielo, yo iba con el coche y me dije, ¿qué será eso?…

***

Tras una hora de conversación, ésta se cortó por unos momentos. Acercó el portátil, entró en internet, hizo una mueca y tecleó “informe Pope”.

—Mira este comentario de un alto cargo de Defensa de los Estados Unidos para Inteligencia y Seguridad, llamado Christopher Mellon, escucha lo que dijo: «Me he reunido en varias ocasiones con altos funcionarios del Pentágono —Alto Departamento de Defensa de EEUU—, pero nadie quiere ser ‘el tipo extraño’ que cree en ovnis. Nadie quiere ser ridiculizado o marginado por llamar la atención sobre el tema», subrayó.

***

—Mmm, el otro día también me dijiste, que en la localidad próxima de La Cañada, en el mismo municipio, hubo además ese otro fenómeno paranormal, algún tiempo adelante.

—Sí, me llamó la atención, más adelante de este otro suceso, fue curioso, se puede considerar también un fenómeno paranormal.

—Cuenta.

—Un muchacho, un vigilante nocturno de unas obras de ferrocarril, vio una mujer levitando. El caso despertó mucha expectación y acudieron algunos investigadores.

—Hablaste con ellos.

—Sí, claro. Un periodista pregunta todo.

—Y qué pasó entonces.

—De estos investigadores, al menos uno era policía, lo que comenté antes. Entonces, fue cuando yo, aproveché, y le conté lo del ovni. Es que yo he visto un fenómeno raro, le dije.

—¿Y?

-Él no me preguntó ni cómo era ni nada. Sólo me preguntó: ¿Y cómo eran las luces? “Naranjas” —contesté asertivo.

—Nada más.

—Sí. “Pues entonces sí era un ovni”, me dijo el policía, con convicción.

***

— Y este fenómeno sucedió en La Cañada. Hay otro detalle que quiero hacer constar, digamos.

—¿Cuál es?

—La Cañada tiene la cota ferroviaria más alta de España a cielo abierto. O sea, es un lugar aislado y muy alto. Lo comento porque cuando se habla de ovnis, en otras latitudes, es habitual que se revelen avistamientos en territorios altos o muy altos.

“…y recuerdo que era como uno de esos objetos de los que a veces ponen en la televisión, un amigo contaba que vio un OV no identificado en Chile; bueno, pues yo lo vi en España, en Ávila…”. Por eso lo conté ahora.

* ‘El OVNI de Luces Naranjas’ es un relato basado en hechos reales. Texto extraído del libro “El Hombre que perdió su Espíritu: Cuentos Fantásticos del Futuro”. De Félix Rosado. Las Navas del Marqués, España. Año 2020. Especial para ConexióNortesur.

 

DE FÉLIX ROSADO HAN DICHO

Babelia, El País: Sobre su novela, Sangre de Luna: Félix Rosado, periodista, narrador y no por casualidad, autor de obras de divulgación histórica, ha escrito una obra en la que conviven rasgos de la novela histórica junto a la de intriga y la sentimental.

Manuel García Viñó, quien fuera cofundador de la Asociación Española de Críticos Literarios, le menciona en su ensayo LA NOVELA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX: «Autores que por su calidad se sitúan en las librerías españolas, recién entrado el siglo XXI, son, entre otros, Félix Rosado (Sangre de Luna)».

Rául del Pozo, escritor y columnista de El Mundo, le apadrinó en la presentación de Sangre de Luna, en el Ateneo:

“En Félix Rosado no sólo hay imaginación, hay talento de narrador. No la pierdan.”

Revista Quo, sobre los Relatos de este autor: ”En su narración, Félix Rosado hace desear más páginas”.

Ramón Irigoyen, escritor: “Félix Rosado se presenta con su primera y elogiada novela”.

Luis María Anson, periodista y escritor: “Recibo un relato sagaz”.

 

Joan Gonper, Centro de Estudios Literarios y de Arte de Castilla y León.

“Leo Sangre de Luna. Es curioso: Como un aullido interminable la vida.

La narración, como el poema ó el antipoema, nada debe saber de escuelas ni de -istmos.

Así aquí Félix Rosado. Las manos del narrador son la mano del azar creador, manchadas de barro»

Muchas gracias Miriam, quedo atento.

 

SOBRE EL AUTOR

Félix Rosado nació en 1964 en Las Navas del Marqués (Ávila, España). Periodista y escritor. Ha publicado la novela histórica Sangre de luna (2001, en papel y 2012, en ebook), así como relatos en varias antologías, periódicos y revistas: Yo vi llorar a Hernán Cortés. 10 Relatos Históricos (1999); Cóctel Siberia. Relatos de Viajes (2000, revista Leer); Raíces Mágicas. Antología de Nueva Narrativa Hispanoamericana (2008); El oro del río. Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana del Siglo XXI (2009). También ha publicado poesía: “Dios no juega a los dados”. Los Poetas de la Senda (2014); Suma Qamaña.  Jam Session Madrid (2010) y otras. Es coautor del libro Armorial de Apellidos Españoles (1999, 2000). Es productor y locutor del programa cultural “Alquimias literarias” en Radio Américavisión. Como periodista, trabaja en el diario digital Madridpress.com en Madrid.  Anteriormente, estuvo en La Estrella Digital, primer periódico electrónico en español, La Estrella (semanario internacional de Papel), Agencia Efe y El Diario de Ávila. Colaboró en RNE y fue columnista de Literaturas.com. Es titulado en Ciencias de la Información y Lengua y Literatura. También es profesor de Español para Extranjeros de la Fundación Aculco, en Madrid.