«La poesía es un acontecimiento humano y la puedes encontrar en cualquier parte, a cualquier hora, sorpresivamente»

Jaime Sabines

Selección: Márcia Batista

La princesa Lovelyn P. Eyo, Nigeria. Es una poeta, escritora, educadora, oradora de inspiración mundial, líder de mujeres y jóvenes, activista por la paz, tres veces coautora más vendida, poseedor del récord mundial Guinness, embajadora de la paz mundial y entrenadora de vida de Nigeria. Es Miembro de Honor y Dama de Honor del Premio de Oro de América Latina Venezuela | Embajador y gobernador vitalicio de eventos literarios y relaciones con escuelas y universidades de la Unión Mundial de Poetas | Director Internacional África en la Cámara Internacional de Escritores y Artistas España | Editor en jefe adjunto y asesor de la revista de literatura china, Federación de Hubei.

EL TIEMPO NO ES UN MISTERIO*

Puedo arrastrar, pero no alardear

A veces parece que me quedo atrás

Y el tiempo solo fastidia

Trato de mantener el tiempo

Corre una milla

Trato de tirar del tiempo

Supera su límite elástico

Tiempo roto

Garrapatas destrozadas

Se va

Yo sigo mi camino

Tú crees que es un compañero

Puede golpearte como una cebolla

Demasiado pequeños son mis hombros

Paso a paso, moverá la roca

A medida que envejecemos

Que nuestro tiempo sonría mejor

La vida está llena de lecciones

Se enfría con bendiciones

Una cosa que aprendí

O dos cosas; la vida se alquila

Prestado, ni vivir con prisa

Ni arrastrar todas las preocupaciones

Trabajar hacia la victoria

El tiempo no es un misterio

Vive en ti con todo el arte

Preocupado en el Silencio*

Amor satírico

No te enamores de este silencio

Silencio de horror

Solo amplifica el error

La tormenta truena oscuridad

El silencio todavía no puede iluminar la tristeza

Romper el silencio-

Un paso para aplastar la violencia

La mente golpea fuerte

Para que pongas la libertad en acción

Solo lo que alimentas te encarcela

¿Por qué no hacerlo, asumir un mejor control?

El miedo no es fuerte, sino un soplo de debilidad

Cuanto más acaricias su frialdad

No dejes que te desaproveche como vacío o inútil

Detrás de la piel de su voz, ya no debes ocultarte

Agarre el coraje para descobijar la desnudez del miedo

Grita la desesperanza

Rompe el silencio

Para aplastar el ruido de la violencia

*Traducción Márcia Batista Ramos

María Magdalena Herrera Reyes, Guatemala. Actriz de teatro, poeta, reside en Los Ángeles, California, estudió en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Antologías: “Poemas de Pandemia”, testigo ediciones, Guatemala, 2020. “Voices” (fanzine) Centro Cultural de México de Santa Ana California” 2021, “a la mujer que escribe” (pdf) Anaquel Literario, México, 2021. “Bicentenario Centroamericano”, Ayame editorial, México, 2021. “Poemas de terror” pdf si editorial, Guatemala 2021. Compiladora de libro “Alas de Mariposa” con exposición de quince países. Publicaciones en revistas Oxímoron, Anaquel Literario, Gazeta, Contraste político, Revista Luna, versos de plata, revista Raíces, revista poética Mayday, el arte convertido en escritos, café de lobos, etc. Primer lugar de Poetry Slam Guatemala en mes de abril 2021, Campeona de Campeones de Poetry Slam Guatemala, 2021. Fundadora del proyecto literario “Alas de Mariposa”.  Directora de programa Alas de Mariposa en Letras en Directo.

Acechada:

Su escultural cuerpo ya hacia desnudo

bella, bella, Cada línea trazaba una hermosa curva

que formaban aún la idea de los movimientos danzantes

su contoneo hermoso de cadera al caminar.

Ella ahí con su larga cabellera y sus ojos cerrados

era como una sensación de que se quedó dormida

las calles se inundaron de mirones ante la alerta

que una mujer desnuda estaba tendida en una cuneta

– ¡la violaron! / ¡la mataron! / ¡tan joven! / ¡tan bonita!

Un día antes salió de casa, en ese preciso momento

su madre vio entrar una grande y hermosa mariposa negra

rápidamente se persignó y como solo ella lo sabía hacer

exclamó: – ¡Que Dios nos guarde de la muerte!

Ella no sabía que su hermosa hija ya había sido marcada

por el beso de la muerte, mientras dormía llego a trenzar sus cabellos.

Un tipo la siguió por días, la chica jamás se dio cuenta

este la acecho, desde que la vio la rondaba como monstruo

buscando la más mínima oportunidad para devorar

él la deseo más, que la misma muerte.

Su hermoso cuerpo dormido para siempre, su alma danzando en el horizonte

ahora es un número más en las estadísticas de mujeres asesinadas

Esa bestia que mata sigue suelta en las calles, la muerte visita más mujeres hoy en día…

Oscuridad

Cerrar los ojos

                        ¡No puedo!

Llega la noche y mis estrellas salen

traen consigo una gran sonrisa

                                                      de la luna medio llena

el amor es el ingrediente secreto

dentro de mi vientre

                                      se llena de sal

y se reseca ante el sacrificio humano

del despertar del hilo de la vida

la despedida de la sangre

                                              es la trama

de un suceso inmundo

que atraviesa manos

en el monumento bello

                                           lo destroza

le pone tropiezos del abismo humano

el dolor del grito en el inconsciente

barricadas de humo que salen

ante el suceso

                          ausente de la justicia

me provoca una manada de vómitos sin descanso

el ahogo

                 de la hiel

                                  y la patada del absurdo ser.

Debo sentarme

o mejor tirarme en la arena

y escuchar las olas del mar

sentir el suspenso

                                 de no poder caminar

y ver cómo la vida se va…

cómo el pasar de las innumerables nubes

que no acaban…

Llega la noche y vuelve más llena

mas ansiosa

en su caminar

que no cabe en la manada…

Los nocturnos

                         ¡no somos de manadas!

somos seres solitarios

en busca de un florero

                                        para adornar el día

aun así iluminamos

                                    el paseo en el bosque

cuidamos los pasos del viajero

somos de aquí

                           y somos del otro lado de la oscuridad

allá en la noche

nuestra conexión al universo se vuelve en un pedestal

que limita la vida

de aquel que se aferra a una sola idea

o solo una expectativa.

Que miserable sería dejar todo adentro

como si mis pelos no crecieran

a su manera

                       locos

retando a la estática

y a tus estadísticas de muertes

la muerte

                     de mis hijos

                                             y de mis hermanas

así viene el grito

                              ¡mi grito!

debo dejarlo salir…

el dolor se aqueja

si me muerdo la lengua

                                            por no hablar

hay luz y hay oscuridad

ambas son hermanas

son buenas conocedoras

                                             de la realidad

¿Qué sería de mi sin este cuerpo,

sin mis valiosas manos?

que se transforman

en alas

             en pies

                          en guitarra

                                              en pinceles

en plumas

                      en el infinito se vuelven

la lengua de un desaparecido

que busca gritos

los gritos de auxilio en la oscuridad.

 

Brenda Martínez Saravia, Nicaragua. Tiene un poemario llamado “Desnuda”, próximamente publicará el segundo. Es presidente fundadora de la Fundación Poetas en Órbita. Miembro del Movimiento Mundial Dariano.

 

MUJER DE BRAZOS ROTOS

 

Me hicieron de brasas, hielo

y un toque de sal marina.

Mujer biofilia, amotinada, cacao

paridora eterna

de sueños imposibles

buscadora incansable

de astillas repletas de ternura.

 

Entretejo tonadas

y lágrimas felices

cultivo caricias y besos límpidos

soy coleccionista de verdades

dueña del arcano once

mujer emplumada

con brazos de abrazo

piel exaltada

labios pródigos y pelo bizarro.

 

Ahora

soy una mujer vestida de siglos

con las emociones fracturadas

mujer con los brazos rotos

de cargar por tanto tiempo

el peso de tu olvido.

 

 

 

TRISTEZA

 

 

Estoy como ave sin alas

en desamparo.

Me siento ocaso

tatuada, oxidada, opaca

reducida

desintegrándome poco a poco

acorralada por tu recuerdo.

Soy mujer fragmento

que espera el agua y no viene.