“pequeña mancha verde, de lozanía, de gracia,

hoja sola en que vibran los vientos que corrieron

por los bellos países donde el verde es de todos

los colores, los vientos que cantaron por los países

de Colombia”.                                     Aurelio Arturo

 

Texto – fotos. Paco Melo Trigo

En mis usuales recorridos y trayectos que suelo realizar por la bella ciudad de San Juan de Pasto, me topé con una obra pictórica la cual están realizando prodigiosos profesionales de las artes plásticas. Gratuidad con mi Dios por permitirme observar y congraciarme con tan emotivo mural Urbano, el cual está relacionado con la temática de la Biodiversidad, y su entorno natural.

Pienso que la llegada del verano en el Sur occidente de Colombia, este nos va deparando unas buenas sinergias, cargadas por aquellos rayos que emite el astro sol, o por la garua (llovizna leve) que de a poco se va aposentando en nuestro ropaje empapándonos; y que decir de los portentosos vientecitos que te acarician, golpean, e incitan para arroparse y protegerse, en bien de nuestra salud.

Para estas fechas y durante tres largos meses, los aires del sur irán despeinando las largas cabelleras de damiselas despreocupadas que recorren por doquier las cintas asfálticas y sus largos andenes contenidos en la urbe; sus vestimentas, como: faldones, gabanes, abrigos exteriorizan un exuberante colorido, la gran mayoría son confeccionados por costureras de la región.

Aquellos ropajes van componiendo la exquisita armonía geométrica desplegada por el vaivén de sus ropajes; la pasarela matutina de las calles, los vestuarios se ciñen y toman su horma en los cuerpos cadenciosos de las lindas chiquillas de la ciudad.

Les contare amigos lectores que muy cerca al parque de bombona, observe a un grupo de doncellas, ellas algo despistadas ya que el viento les ha arrebatado sus “chalinas, bufandas y sombreros” las chicas sin pensarlo salen raudas queriendo dar alcance su prenda, algo imposible para el momento; ya que las fuertes corrientes de los vientos elevaron esas prendas como una cometa y/o papalote las cuales de a poco se van perdiendo y desvaneciendo en la infinidad del firmamento.  Hay que aclarar que el causante del bello episodio han sido las ráfagas incesantes de los vientos del sur, que por ahora son parte de la atmosfera de esta bella villa de San Juan de Pasto.

Oportuno precisar que los aires del sur, también nos permite congratularnos con los  ensueños y la buena creación que generan los artistas, ellos van expresando, formulando la querencia por la tierrita, y por su pasión contenida en el arte pictórico, pienso no equivocarme pero esas son las manifestaciones del buen compartir en la cual propios y visitantes podamos deleitarnos con la simbiosis pictórica, la cual está cargada de luz, color, imaginación, siendo esto una reciprocidad entre el ser humano y sus lugares naturales, generando eso si la buena vibra con los amigos de barriada.

Como no recordar a los amiguetes de la infancia ya que muchos de ellos irían deparando en unas inocentes pilatunas, por mencionar algunas de estas como era, el golpear y timbrar los portales de la vecindad, o también en ocasiones ya en nuestro claustro de las escuelas o colegios; recuerdo que en un despiste por haber dejado el cuaderno, los osados compinches solían rayar y hacer uno que otro dibujo o garabato en las hojas internas de nuestras cartillas, otros de los cómplices que para fortuna, fueron muy pocos solían demarcar y dañar la tapa del pupitre, pero como mencionaría en párrafos anteriores, todo ello deparaba en la inocencia de ser un infante.

Por consiguiente, es que algunas de estas maravillosas reflexiones llegan a mi mente, cuando observo ese potencial de nuestros artistas Nariñenses; aquellas “fantasías y elucubraciones de sus trazos y rayas” que en muchas ocasiones llegaron a convertirse en el buen porvenir para aquellos virtuosos maestros.

Pienso que ellos, hoy son muy conscientes de lo que sus manos sagaces les posibilita puesto que con el paso de los años pudieron definir y pulir su gran potencial fomentado por la experticia de su profesión; su madurez artística ya no les permite hacer trazos mal intencionados, sino más bien ese profesionalismo los conduce para generar esa reflexión dialéctica contenida en sus figuras y bocetos desplegados por la fantasía contenida en sus  mentes; con el paso del tiempo el estudioso artista traducirían sus sueños creativos en unas magníficas ilustraciones pictóricas, que con el paso del tiempo se convertirían en prestigiosas obras enaltecidas por la excelsa cultura  Nariñense.

Ahora bien, hay que mencionar al grupo de amigos cultores, del arte pictórico que encausaron una reflexión profunda emitida en los preceptos y en su conceptualización del razonamiento y de su abstracción dialéctica la cual depara en los cánones de proteger la Biodiversidad, es allí en la fantasía expresada en el espectacular Mural Urbano donde se percibe el potencial expresivo del artista.

Pertinente mencionar a los maestros de la Plástica, los que hicieron posible el acopio artístico plasmado en el espacio público y urbano del parque de Bombona; destaquemos al excelente grupo de artistas:  Francy Benavides, Hernán Córdoba, Cristian Luna, Jairo Buesaquillo y a su director el maestro, amigo. Boris Arteaga.

Hay que reseñar que todos ellos tienen un vasto recorrido nacional e internacional, muchos países y continentes han tenido la fortuna de engalanar los museos públicos, las galerías artísticas o aquellas colecciones adquiridas y que son colgadas en sus residencias particulares; las destacadas obras pictóricas, han sido configuradas por estos ilustres hombres que hacen parte de la cultura.

Los pintores, con su trabajo bidimensional y tridimensional expresan en ese magnífico mural, la sensibilidad plasmada y adquirida en su vasto trayecto profesional,  en el murete se observa la gratificante sinfonía cohesionada por la exquisita composición geométrica, cargada de luz, de esa  espectacular difuminación de los colores que se compenetran con el apacible lugar, es interesante como la infinidad de elementos abstractos nos conducen para que nos interioricemos y adentremos en esa convergencia de la fantasía y del hiperrealismo pictórico, los cuales se conjugan en los caminos del saber, y de la ancestralidad contenida por los pueblos indígenas que conviven en el vasto territorio andino, por ende toda esta sinergia coadyuvan a proteger nuestro ecosistema, esos son los maravillosos gestos que emite la obra pictórica, en la que los artistas y el buen Ser humano debe canalizar esa normas para preservar la Biodiversidad, lo cual  atribuye  al entendimiento de un apacible entorno.

Ahora bien también diría que la propuesta esta enfatizada en la recuperación  reciproca con la Natura, es algo exuberante, bello, fantástico lo que han plasmado en ese “lienzo”; por ello desde mi óptica de ser un inquilino, y contertulio de la vida, suelo detenerme para observar una actividad, manifestación o espectáculo prospectivo en favor de la cultura, de las artes de mejorar una buena convivencia y fraternidad humana; este es el gesto interesante que nos posibilita esos encuentros mágicos al   recorrer, pasear  y auscultar lo contenido en la ciudad andina de  “Pasto”.

Como diría en párrafos anteriores soy un espectador mas, pero siempre mi afán es el poder extasiarme y deleitarme con las bellas propuestas artísticas que por doquier son esparcidas a lo largo de la urbe.

Con detenimiento y con una crítica constructiva denoto que  la obra muralista en mención tiene fuerza, arraigo y la “potencia” conjugada y emitida en todo su componente pictórico; por mencionar una de las particularidades de la obra obsérvese la bella cascada ese gesto que emerge con su componente hídrico, el cual ha sido delineado, pintado con gran factura, conduciendo al espectador para detenerse unos minutos  y  pueda reflexionar la emotividad que genera el poder contemplar ese torrente hídrico y su caída de agua, es algo fantástico y bello lo que  esta expresado configurado en el mural. Ahí está la magia posibilitada por el artista para proveer unos minutos de paz y tranquilidad.

Toda esta composición es la que aflora en el sueño de todo artista y la que posibilita nuestro terruño, el cual es cargado de excelsa naturaleza, imaginación y armonía. Y como diría el poeta “El Sur también existe”.

La obra fue realizada en uno de los deteriorados muretes que contiene el espacio público del parque de bombona sector céntrico a la ciudad; fue precisamente ayer lunes 12 de junio, día festivo y que desde muy temprano los artistas provistos de sus utensilios de trabajo como: “Brochas, pinceles, espátulas, vinilos, oleo, lacas”, selladores, acrílicos, resinas, entre otros, todos estos materiales hacían parte para  el detalle volumétrico y compositivo generado por sus bocetos, delineados y pintados con maestría y precisión el cual quedo terminado en el fantástico mural que hace alarde al componente medio ambiental y aquella biodiversidad, que ostenta nuestro hermoso departamento de Nariño.

La exuberante naturaleza, que ha sido expresada en estas bellas policromías  figurativas se las puede admirar, detallar en toda su variedad y representatividad contenida por la fauna silvestre que se conjuga en la majestuosa obra: gorriones, loros, tucanes, sapos, colibrí, abejas, y aquel fantástico oso de anteojos siendo este un símbolo de nuestros bosques y paramos andinos que cohabitan en la reserva natural de “La Planada”, localizada al sur occidente del departamento de Nariño, esta reserva distante del municipio de Pasto unos 100 km, hay que reseñar que este ecosistema de paramo hace parte de los parques naturales de Colombia.

Para terminar esta corta crónica, señalo que el mural es un muy buen regalo que los artistas con mucha paciencia, destreza y amor le obsequian a la ciudad en su Onomástico.

Importante reseñar que la ciudad de Pasto, no tiene fecha y día exacto de su fundación, entre los historiadores se dirimen que podrían considerarse los siguientes años. (1537-1539) siendo el proceso fundacional; por consiguiente, se consideró que el día 24 de junio de cada año se celebre el onomástico de la ciudad en conmemoración al santo patrono. San Juan Bautista.

Relevante puntualizar que, en el año de 1559, la princesa Juana de Austria, en cédula real le otorgaría a la “villa, hoy ciudad el escudo de armas.

 

Deseoso que estas líneas hayan sido de vuestro agrado.

Con permiso me despido, con un afectuoso abrazo.

San Juan de Pasto,13 junio 2023

Paco Melo Trigo

Arquitecto – Docente Unicesmag

xaviertrigo@gmail.com