El lutier Oswaldo Landi Illescas en la entrada de su casa en San Bartolomé


Texto y fotos: JAIME FLÓREZ MEZA
En una vivienda de la parroquia rural San Bartolomé, perteneciente al cantón Sígsig en la provincia de Azuay, a unos 60 km de la ciudad de Cuenca, está el taller de guitarras Landi, de Julio Oswaldo Landi Illescas, uno de los artesanos que mantiene una tradición de más de cien años en la elaboración de guitarras en este poblado ecuatoriano, lo que le ha valido el título de Ruta de las Guitarras por el prestigio que han alcanzado a nivel nacional sus guitarreros. El taxista que me ha llevado desde el cantón Chordeleg (en la misma provincia y famoso por su producción de joyas en oro y plata) me deja en casa del ebanista. Así inicio mi recorrido por esta singular ruta cultural.
Si bien en tiempos pasados eran numerosas las familias que se dedicaban a este noble oficio, son pocos los guitarreros que quedan en San Bartolomé: los hermanos Uyaguari, Arsenio Coyago, Édgar Quezada, Carlos Villa y Oswaldo Landi. Algunos se fueron a Cuenca, como el maestro Saúl Benalcázar, de una de las familias más cotizadas en el oficio. Otros se fueron del país, de hecho, Oswaldo Landi trabajaba en esta actividad con sus tres hermanos (fue Jorge, el hermano mayor, quien los inició en el arte de la guitarrería); pero ellos migraron a Estados Unidos. Con la dolarización sobrevino una aguda crisis económica a fines de los años noventa, lo cual empujó a miles de ecuatorianos a emigrar, sobre todo a países del hemisferio norte. Por otra parte, la llegada al país de guitarras industriales procedentes en su mayoría de la China también influyó en la caída de la producción artesanal. Y ello llevó al mismo Oswaldo Landi a abandonar el oficio por un tiempo.

En su taller el maestro Landi prepara las cajas de dos futuras guitarras
Afortunadamente lo volvió a retomar. En 2010 tuvo la oportunidad de capacitarse con los guitarreros mexicanos Manuel Rubio Cano y J. Perfecto Rubio Vázquez, padre e hijo respectivamente. Por cierto, el taller de Rubio Cano en Paracho, México (Rubio Hermanos), es uno de los más cotizados a nivel mundial. Landi dice que le aportaron mucho en lo que a planos y técnica de elaboración se refiere. En cuanto al surgimiento de la Ruta de las Guitarras comenta que se dio hace unos diez años por iniciativa del concertista de guitarra Bolívar Ávila, director del Festival de Guitarras de Cuenca, precisamente para contribuir a la conservación y fomento de esta práctica cultural en la región.
Recorrer a pie la ruta guitarrera, como lo hice yo, es una caminata de una hora, pues los talleres están ubicados en la vía Sígsig – San Bartolomé. Los hermanos Uyaguari, por ejemplo, trabajan por separado en sus respectivos talleres, y son los que tienen la producción más abundante según pude apreciar. Don José Uyaguari ha elaborado guitarras no solo para artistas nacionales sino también internacionales, uno de ellos el español Enrique Bunbury —ex vocalista de la banda Héroes del Silencio—, que se presentó en Sígsig en 2009. La caminata también permite recrear la vista con casas campesinas y bellas panorámicas.

Paisaje en la ruta de las guitarras
El trabajo de estos artesanos no se limita únicamente a la elaboración de guitarras, también suelen construir y reparar otros instrumentos de cuerda (requintos, charangos, cuatros y, a veces, laúdes y violines). Landi, por su parte, confecciona asimismo charangos, mandolinas y, esporádicamente, laúdes y violines.
Algunos instrumentos que Landi tiene para la venta
Son, por tanto, unos lutieres, adaptación castellana en plural del vocablo francés luthiers, y este a su vez de luth (laúd), que designa a los constructores o reparadores de instrumentos de cuerda y, por extensión, de instrumentos musicales en general. Y al oficio y local donde se desarrolla esta actividad se lo puede denominar lutería, preferible a la palabra híbrida luthería, según informa la Fundación de Español Urgente (Fundéu) de la RAE.

Landi con una guitarra elaborada en cedro
Otro aspecto importante es el de las maderas que usan los lutieres de San Bartolomé para confeccionar sus guitarras. La variedad es muy amplia: nogal, capulí, cedro, aliso, guayacán, caoba, teca, pino, entre otras. Algunas como el pumamaqui se emplean para los fileteados o adornaciones en los bordes del instrumento.
Finalizo mi visita por la Ruta adquiriendo una hermosa guitarra del maestro Landi, elaborada mayormente en guayacán.





