Estas canciones son el resultado de ejercicios de traducción de contenidos testimoniales hacia relatos musicales. Cada uno de ellos tiene su propio proceso de realización. Todos hacen parte de la voz que se ha ido configurando desde el territorio exiliar.

Siempre, el exilio es un desgarro, una forma de morir, un lamento. Una aventura también. Un logro, una experiencia más. Transmutar esa lejanía en poemas, canciones, cuadros, danzas o cualquier otra forma de expresión artística, es el triunfo de la alegría y la esperanza sobre la nostalgia y las heridas del exilio forzado. Los artistas con los dos ojos puestos en un tercero, el de la conciencia, ven más nítida la cercanía y la lejanía, la nostalgia y la esperanza. Lo comentamos con Roland Higuita, que junto a su compañera de siempre, Libia, nos reunimos en Madrid para revivir recuerdos y sepultar malas energías. Ha sido, precisamente, Roland, el eje central de estas canciones que, con el apoyo de la Comisión de la Verdad y el Nodo – Madrid, hicieron posible la grabación y divulgación de estas canciones.
Hoy, desde el sur de Europa, conexionnortesur.com se hace parte del eco de todos los artistas que intervienen en este intento de reconexión con la patria que sigue siendo suya a pesar de la distancia.
Dice Roland que estas canciones son el resultado de ejercicios de traducción de contenidos testimoniales hacia relatos musicales. Cada uno de ellos tiene su propio proceso de realización. Todos hacen parte de la voz que se ha ido configurando desde el territorio exiliar. (Arturo Prado Lima)










