
Escribe: Aura Yohana Villota
La música del sur colombiana tiene un gran tesoro de canciones que atraen nostalgia desde su composición e interpretación. Escuchar pasillos, bambucos y torbellinos llevan a evocar la casa como la estancia preferida de los recuerdos de la niñez: en medio de bellos paisajes con todo su escenario y las largas jornadas de trabajo de los que habitan desde su despertar en la alborada, el paso del atardecer y la noche. Entre esos recorridos llegan versos entonados, algunas veces tristes, otros alegres, del vivir en su ímpetu juvenil hasta la fatigada vejez que en ella reboza la ilusión y la esperanza. ¡Oh qué ensoñación! Volver a las aulas de la escuela primaria, cuando se nos enseñaba a cantar o a tocar algún instrumento. Recuerdo temas como Pueblito Viejo, La escuela de Doña Inés, El camino de la vida, Los guaduales, Yo también tuve 20 años, Unri y La ruana que es una de las que más conmueve el alma de ser colombiana.
Qué remembranzas como la expresión de la música nariñense, sus géneros, como el Bambuco Sureño, en especial aquellas canciones como La Guaneña y el Son Sureño, Adiós al Tambo, El cafetero, Chambú y otras tantas, himnos que hacen vibrar de emisiones a quienes están fuera de Nariño. La memoria circunda aromas perfumados de flores, de días de invierno y verano. El viento, a veces hostil, otras pacífico, son susurros del agua emergidos en manantiales y llevados por la corriente del río. Mágica poesía llegada del sur de Colombia a ese otro sur de los poemas de Aurelio Arturo, desde todo contexto alcanza el umbral del espíritu. En los acordes de bandola que realiza la Maestra Blanca Paz Chachinoy se nota su fuerza. Es una matrona y dama de dulce carisma, recio y fuerte carácter, con los que ha batallado los embates de la vida. Con ellos han forjado su disciplina. Con ellos aprendió el hermoso arte de la música, esa música de exquisita fluidez y también de refinado oído.
Desde estas páginas de conexionnortesur.com , al tiempo que destaco esta bella melodía de Blanca Chichanoy Paz, MI VALLE DE ATRIZ, dedico este sencillo homenaje entre los múltiples reconocimientos, algunos en mora de realizarse.
Blanca Paz Chachinoy
Intérprete de bandola y Compositora
Nació en el corregimiento de Catambuco municipio de Pasto, capital del departamento de Nariño. Su formación musical es empírica y fue adquirida desde temprana edad con músicos de su familia, quienes interpretaban la guitarra y bandola. tuvo la fortuna de tener amistades como el Maestro Arquímedes Buesaquillo (q.e.p.d.), aprendiendo la Cultura musical y compartiendo temas en tertulias.
El interés por la música y la literatura es el espacio propicio para sus composiciones dedicadas al paisaje, costumbres, afectos y el amor.
Hizo parte del grupo Atriz invitado en el año 2013 al encuentro de expresiones autóctonas en Festival Mono Núñez celebrado en Ginebra Valle con la canción de su autoría «Vísperas» ‘compuesta en 1999, donde describe las vísperas del corregimiento de Catambuco realizadas cada 19 de enero.
Integró el grupo Lírica de Nariño con el Maestro Hipólito Jojoa (q.e.p.d.) violinista de la inolvidable Ronda Lírica. Con este grupo grabaron dos producciones discográficas, el cd Mi Valle de Atriz con los temas «Viejo dolor» de Luis E. Nieto, «Adiós al Tambo» de Noé Rosero, «Sonia» de Guillermo Arévalo, entre otros.
La segunda producción es «Un recuerdo del Sur» con las composiciones «Mi Valle de Atriz», «Lejos del hogar» y vísperas.
En la actualidad conforma el grupo Trino Sur invitado especial en la versión 49 del Festival Mono Núñez donde interpretó sus canciones «Canta bandolita canta» con su bandola colombiana.
El destacado grupo Trino Sur con la dirección del Maestro José Caez preserva la música ancestral de cuerdas colombianas y está dejando legado a sus integrantes más jóvenes.




