
Los gitanos son parte de la historia racial, cultural, social, política y económica del mundo, desde tiempos inmemoriales. Tanto en la Europa semifeudal como en la actual (ocupada militarmente por Estados Unidos), Asia, Oriente Medio y las Américas, su presencia es innegable. Donde vamos encontramos unas señoras vestidas de negro, generalmente acompañadas de niñas o niños indescifrables que las acompañan con una fe infinita. Son ellos los dueños del mundo, no del económico, por supuesto, sino de ese mundo prohibido para quienes supuestamente representamos el orden, la moral, la fe, el sistema imperante y todo lo demás con que solemos adornar nuestras pobres presencias. (O ausencias?)
Su techo es la bóveda celeste, su casa una calle cualquiera, su patrimonio lo que pueda producir el día, lo que depare la ramita de romero y lo que la gente crea que debe proporcionarles por recibir un dictamen sobre su vida.
Estos son grupos que encuentran su razón de ser en su vida nómada. El mes pasado estuve en la ciudad de Pasto y Aura Yohana Villota me sorprendió con un libro titulado El Pueblo Rrom, donde no solo hace un cuidadoso recordatorio de la vida y pasión de los gitanos en el mundo, sino que se adentra en la historia de los gitanos en Pasto, en el sur de Colombia, donde la mayoría no sabe que allí vive y sobrevive una colonia de seres universales, venidos desde el otro lado del mundo y que necesitan ser visibilizados.
Es un libro esclarecedor, sereno, confiable, pero sobre todo, es un libro reivindicativo puesto que nos trae, además de la historia de estas etnias nómadas, la belleza de sus rostros y sus almas, de sus bailes, poemas y cantos, una completa legislación para la protección de sus derechos como minorías nacionales y como sujetos de derechos.
Aura Yohana ha incursionado en un terreno aventuradamente bello, se ha ganado su confianza, difícil a veces en estos grupos humanos, ha penetrado en su interior y escuchado las voces interiores de los gitanos para entregarnos a nosotros el grito de la formidable vida y las enormes enseñanzas que siempre nos han brindado pero que jamás las hemos querido oír. Este libro es un documento muy pensado. Publicado por Visión Creativa, (Gracias querido Enrique), es uno de los textos que se debe tener siempre a la vista en nuestros sitios de lectura. conexionnortesur.com trae en esta edición una muestra de su libro.
Arturo Prado Lima – Madrid, España
LOS GITANOS EN EL MUNDO SOMOS FAMILIA: EL PUEBLO Rrom
Por Aura Yohana Villota
Hace varios años que he ligado una cierta amistad (cosa difícil), con unas representantes de la comunidad Rrom residentes en nuestra ciudad, principalmente con Lucrecia y Doris Yancovich .
Un buen día, fui a visitarlas en las carpas que ocupaban en el Barrio Corazón de Jesús, y hablando con varios gitanos, me adentré en la problemática de esta gente, la Historia de los Rrom, sus frustraciones y sus esperanzas, su vida cotidiana, etc.
Decidí reunir los documentos, algunos obtenidos con mucha dificultad en vista que nos les gusta comentar sobre su forma de vida.
Hasta hace poco más de 30 años era usual ver en las afueras de los pueblos de las ciudades colombianas las grandes carpas de los gitanos, que llegaban sin previo aviso en algún momento del año. Allí llevaban su vida en comunidad acercándose a la gente del lugar, los gadyes (los que no pertenecen al pueblo Rrom) solamente para negociar, ya fuera caballos, zapatos, trabajos de herrería o la tradicional bienaventuranza –la lectura de la mano o las cartas practicada por las mujeres-. Tal y como llegaban se iban y continuaban hacia otro pueblo llevando en sus carruajes su hogar y todas sus posesiones.

Aura Yohana Villota con Hugo Yancovich Rrom, en Pasto, Colombia
En la actualidad, ya no viven en carpas sino en casas en diferentes kumpanias -lugares en donde residen distribuidos en barrios específicos y que son puntos de referencia para todos los gitanos en el país-. Las más grandes se encuentran en Girón, Bogotá y Envigado. Los grupos familiares suelen trasladarse con frecuencia a otras ciudades o a los países vecinos, pero el desplazamiento ya no suele ser a lugares lejanos, sino que se trata de un nomadismo circular en donde van de kumpania en kumpania.
Se denominan gitanos, Rromaníes, zíngaros, Rrom, sinti, Romanichels, tziganes o pueblo gitano a una comunidad o etnia originaria del subcontinente indio, que data de los Reinosmedios de la India, con rasgos culturales comunes aunque con enormes diferencias entre sus subgrupos.

Los gitanos en el mundo han sido un símbolo de libertad
Los Romanichels viven sobre todo en el sur de Francia
Tziganos es un término peyorativo que tiene su origen en el griego y hace referencia a una secta armenia existente en Europa del Este en la época de la llegada de los Rroms. En la actualidad se da este nombre a los gitanos radicados en Brasil. Se encuentran asentados principalmente en Europa, ya que de hecho son la mayor minoría étnica de la Unión Europea, aunque están presentes también, pero en menor proporción, en el resto del mundo.
Con el término de gitanos nos referimos a un grupo nómada de personas cuyos clanes se extendieron a casi todo el mundo aunque se concentran más en Europa; también es sinónimo de un buen vivir y de independencia: eran conocidos en ese entonces como egiptanos. Desde el inicio de su existencia se negaron a ser subyugados, tratando de conservar sus leyes, su cultura y sus tradiciones a toda costa. Y es esta forma de vida la que llevan hasta el día de hoy, cuando existen comunidades Rrom prácticamente en los cinco continentes. Ellos coinciden en que su verdadero lugar de origen es el norte de la India y aún conservan su lengua, el Rromaní, que se deriva del sanscrito y que es hablado, con pequeñas variaciones, por todos los Rrom del mundo. Pero al ser este un idioma ágrafo, su historia sólo ha sido registrada por la tradición oral del pueblo.
La libertad ha sido siempre su paradigma de vida y por esto ha sido un pueblo perseguido a través de la historia.
Fue así como durante los primeros años de la invasión hispana alcanzaron a ser traídos de manera legal en las embarcaciones de la Corona española, principalmente muchos Rrom que se encontraban llenando las cárceles ibéricas, ante todo por su persistente empeño en mantener su modo de vida y sus costumbres, lo que en la época era considerado un grave delito. Sin embargo tiempo después la legislación colonial cambió radicalmente y concluyendo que los Rrom podrían ser un mal ejemplo para los pueblos indígenas se proscribió abiertamente su ingreso a América y se ordenó la deportación de los que ya estaban en estas tierras.
Luego vendría otra gran oleada migratoria entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, a causa de la persecución por parte de los nazis, en la que cientos de miles de gitanos europeos perdieron la vida. Con el nombre de “húngaros” son conocidos en América Latina, a donde llegaron grupos Rrom pasando al parecer, frecuentemente, por Norte América.
En el departamento de Nariño, el principal asentamiento se encuentra en Pasto, aunque se pueden ver gitanos en varios municipios del sur colombiano, son los de Pasto que se desplazan con el fin de trabajar.
Sus tradiciones las preservan hasta hoy y la mujer desempeña un papel importante en esto, por ser quien enseña a los niños el idioma y las costumbres. El proceso de volverse más participativos dentro del Estado se está llevando a cabo hace casi nueve años y ya se están viendo los frutos. Uno de los más importantes es que los niños y los jóvenes están asistiendo al colegio, lugar que antes evitaban por no tener referentes a su cultura.

Gitanos en Pasto, sur de Colombia
Los Rroms en la Historia
En el transcurso de su historia, los gitanos no han dejado testimonios escritos propios, sino documentos aportados por otros pueblos. La consecuencia es que hay que trabajar con los mencionados documentos para descubrir su origen y su trayectoria histórica, evitando cualquier tipo de parcialidad que conduzca al error.
Según Vaux de Poletier, los gitanos no han formado nunca un pueblo en el sentido más estricto de la palabra, ya que nunca han tenido unidad política, ni administrativa, ni leyes escritas. Aunque hayan podido sobrevivir, han tenido que sufrir siempre la influencia de los pueblos dominantes, que los han obligado a adaptarse a las necesidades del lugar donde han vivido. Los abundantes estudios monográficos realizados en España en el campo de la antropología han servido de ayuda para profundizar en el problema gitano actual.
Dice el historiador George Borrow que «quizás no haya un país en el que se hayan hecho más leyes con miras de suprimir y extinguir el nombre, la raza y el modo de vivir de los gitanos como en España».
Un conjunto de leyes, disposiciones reales y decretos que inauguran los Reyes Católicos con una pragmática fechada en Medina del Campo en 1499, que dice: «Mandamos a los egipcianos que andan vagando por nuestros reinos y señoríos con sus mujeres e hijos, que del día que esta ley fuera notificada y pregonada en nuestra corte, y en las villas, lugares y ciudades que son cabeza de partido hasta sesenta días siguientes, cada uno de ellos viva por oficios conocidos, que mejor supieran aprovecharse, estando atada en lugares donde acordasen asentar o tomar vivienda de señores a quien sirvan, y los den lo hubiese menester y no anden más juntos vagando por nuestros reinos como lo facen, o dentro de otros sesenta días primeros siguientes, salgan de nuestros reinos y no vuelvan a ellos en manera alguna, so pena de que si en ellos fueren hallados o tomados sin oficios o sin señores juntos, pasados los dichos días, que den a cada uno cien azotes por la primera vez, y los destierren perpetuamente destos reinos; y por la segunda vez, que les corten las orejas, y estén sesenta días en las cadenas, y los tornen a desterrar, como dicho es, y por la tercera vez, que sean cautivos de los que los tomasen por toda la vida».
(Isabel y Fernando, Medina del Campo, 1499, recogido en la Novísima Recopilación, Libro XII, título XVI).
Esa pragmática y todas las que le siguieron hasta nuestros días han sido la cobertura legal de una represión sin límite que los gitanos hemos sufrido durante más de cinco siglos.
Hasta tal punto esto es así que, incluso, las técnicas de esterilización que durante la Segunda Guerra Mundial los nazis practicaron con los gitanos del Este y del Centro de Europa ya las presagiaron las Cortes de Castilla en 1594, con una disposición legal tendiente a separar a los «gitanos de las gitanas, a fin de obtener la extinción de la raza».
No habrá en la historia de la humanidad un caso tal de persecución contra un pueblo que haya durado tanto y que haya quedado tan impune.

Los gitanos en España. Foto: ABC
Los gitanos en España
A pesar de la represión, los gitanos logran a partir de la primera mitad del siglo XIX un cierto acomodamiento, y comienza una época que constituye la base de la «memoria colectiva» del pueblo gitano en España.
Las familias gitanas asentadas en las ciudades como dijimos anteriormente, más obligadas que por propia voluntad, comienzan a cubrir un espacio económico en la agricultura y la ganadería, el de comerciantes de ganado de labor. Los gitanos se convirtieron por méritos propios en los abastecedores de ganado tanto de los terratenientes como de los pequeños propietarios agrícolas. De hecho, durante una centena de años (1850-1950) podemos decir que los gitanos fueron imprescindibles en la economía agrícola y ello trajo consigo, por primera vez, el reconocimiento social y el respeto. No exento de una represión paralela que aunque mitigada nunca ha dejado de existir.
Dice Francisco Suárez Montaño en su ensayo «Gitanos Extremeños» refiriéndose a esa época, que «… al reunirse de ese modo la producción agrícola se planteó la inminente demanda de un nuevo sistema de abastecimiento de recursos ganaderos para su desarrollo. Los gitanos ocuparon rápidamente ese peldaño que hasta entonces era escaso y mal organizado, ofreciendo un abaratamiento de costos y creando toda una infraestructura mercantil de amplias redes regionales. Por toda Extremadura se desplegaron las familias gitanas. Con su incorporación demográfica se perdió el carácter nómada que los definía, iniciándose de este modo un trasvase que iba a ser definitivo en su comportamiento social. Con estos asentamientos comenzó un intercambio económico, social y cultural de gran transcendencia para la comunidad gitana».
Podemos decir que este proceso se produce en toda la península, pero fundamentalmente en Andalucía y Extremadura, donde viven un notable porcentaje de la población gitana española actual.
Los gitanos no solo destacan como tratantes de ganado durante esa época decisiva, sino que además, muchos de ellos son consumados herreros, a los que se debe una parte fundamental de la herrería artística andaluza y de otras regiones españolas. Otros se dedican a la reparación de calderas, de aperos de labranza, etc.
Todo lo anterior explica la breve historia de los gitanos en España, desde un punto de vista económico. A su llegada en el siglo XV se niegan a ser vasallos de los señores feudales tal y como exigían las pragmáticas reales y les empujaba la misma realidad social y política, son años de persecuciones, cárceles y exterminio. Sin embargo, en la medida en que la agricultura feudalista anquilosada va dando paso a nuevas explotaciones más productivas y el consiguiente desarrollo de los pueblos y ciudades, los gitanos o al menos la mayoría de ellos, ocupan espacios en el sistema de producción. Son espacios en los que ellos se mueven como peces en el agua. No están sometidos a nadie, mantienen lo esencial de sus ansias de libertad de movimiento, pero al mismo tiempo les permiten vivir dignamente y mantener lo más profundo de sus raíces culturales: la unidad de la familia.
Como no podía ser de otra forma, la cultura gitana se adapta a la nueva situación y se enriquece, al tiempo que influye en la cultura general de los españoles, especialmente en Andalucía y Extremadura.
Es en esa época fundamentalmente cuando los gitanos conforman lo que hoy en día se conoce, o mejor dicho se desconoce, como «Leyes Gitanas».

LA POETA Y ESCRITORA AURA YOHANA VILLOTA
Aura Yohana Villota nació en San Juan de Pasto el 19 de agosto de 1.982. Su sensibilidad artística la adquirió por su madre, la pintora primitivista María Eugenia Villota y el bagage cultural heredado de su abuelo el maestro Ulpiano Recalde Cadena, de quien recibió el interés por investigar los acontecimientos históricos de Colombia y Nariño.
Es Bachiller del Instituto Nacional de Educación Media Diversificada INEM-PASTO. En esa época participó del Taller Literario dirigido por la docente y periodista Amparo Moreno de Rodríguez, ingresó a los grupos de danza “Libre Descubrir”, “Danzas INEM” e incursionó en teatro con la Compañía “TEJIN” de la Fundación QUILLAWAIRA. Ha compartido recitales con Neskens Caicedo en los “martes de poesía” programados por la Oficina Mpal. de Cultura, Taller Tejedoras de Versos con la Reclusión Femenina en el día Internacional de la Mujer, Homenaje a Jaime Garzón y la destacada agrupación Raíces Andinas en el programa radial “Encuentro Indoamericano”, Encuentro Departamental de Poetas de las fundaciones CREAR y Taller Exmely y en los sectores vulnerables de la ciudad de Pasto ha presentado su producción poética en los II y III Recitales de Poesía “Desde el Sur” convocados por el Colectivo Cultural “La sombrilla” y la revista Prometeo. En el año 2013 ha tomado el relevo generacional como directora de la revista y periódico CORREO DEL SUR, pertenece a la Junta Directiva de la prestigiosa Corporación CORREO DEL SUR y es delegada de los Comunicadores en el Consejo Municipal de Cultura de Pasto (en tres períodos). Recientemente, la Liga Latinoamericana de Artistas publicó su poemario “Jardín Pensamiento”.
Ha ganado en tres oportunidades el Concurso de Periodismo “Silvio León España” organizado por la Secretaría Municipal de Cultura de Pasto.
Cuenta entre su producción literaria el libro “Jardín pensamiento” y co-autora con el maestro Claude Toulliou de los libros “Correo del Sur 40 años”, “Correo del Sur 43 años, “Correo del Sur 45 años”, así como la obra “Gama de Artistas Nariñenses I”; el segundo tomo se encuentra próximo a ser lanzado.





