El poeta Uriel Carlos Cassiani                Foto Arturo Prado Lima

Estuvimos con Uriel Carlos Cassiani, el poeta de Palenque, Colombia, en el Instituto Caro y Cuervo de Madrid, gracias a su representante Martín Gómez, con la colaboración del Magazín internacional de cultura conexionnortesur.com y ASEVICOM (Asociación europea de víctimas del Conflicto Armado colombiano), bajo la dirección de su presidente, Gustavo Guzmán. Cassiani venía de Senegal, donde participó, con otras y otros colombianos, en el XIV Simposio Internacional Jorge Isaacs: “Manuel Zapata Olivella vuelve a África”, celebrado en Dakar, bajo el auspicio del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia y del Comité Académico y Organizador del Simposio. El evento fue un espacio de encuentro entre académicos, escritores y artistas que reflexionaron sobre el legado de Manuel Zapata Olivella y sus vínculos con África y América Latina. La poesía de Carlos Cassiani, precisamente, aborda la identidad y la memoria cultural afrodescendiente, y fue una valiosa contribución a las discusiones sobre la identidad cultural de los pueblos.

Palenque, cuna del poeta, es uno de los primeros pueblos libres de las Américas. Está ubicado en el norte de Colombia, a 30 minutos de Cartagena de Indias y al pie de los Montes de María, lugar donde ocurrió una de las mayores y dantescas masacres por parte de paramilitares con apoyo de fuerzas gubernamentales de principios de la primera década de este siglo. A pesar de eso, sigue siendo un pueblo florido, fuerte, un pueblo que cree en el trabajo, un pueblo que no se cansa de preñar la tierra, de hacerla parir constantemente para nutrir a su gente. Es lo que nos dice el poeta, con quien hemos paseado por el centro de Madrid y tomado un café como resguardo del frío que cae ya en las primeras horas de la noche.

Ha sido un recital  de pura magia Caribe donde afloran los abuelos de la palabra musicalizada y poetizada por generaciones de hombres y mujeres que han encontrado en sus pueblos el embrujo del vallenato y los sones que han dado la vuelta al mundo de la mano de Francisco El Hombre, Carlos Vives, Shakira y un largo etcétera. Carlos Cassiani sigue empapado de esos silencios sonoros que acompañan sus recitales. Nos vuelve a las raíces de esa innata rebeldía de que se armaron los cimarrones para fundar una libertad que hasta hoy persiste gracias al continuo sembrar de esperanzas como el poeta Uriel.

Hemos hablado mucho y trazado planes para el futuro, pero ahora es necesario escuchar la poesía del poeta. Son dos vìdeos recogidos de la presentación en el Instituto Caro y Cuervo de Madrid. Buena escucha.

Arturo Prado Lima

Uriel Carlos Cassiani es también novelista: su Música para bandidos es uno de los textos vitales en este momento en la literatura colombiana, no solo de resistencia, sino de invitación a dar un paso adelante en el diseño de nuevas formas de conquistar, conservar y vivir de una mejor manera la libertad que, Carlos Cassiani, diseña a golpe de poesía.