
Colombia está. Siempre. Es el país que llevamos en la mochila y que utilizamos, a veces, como escudo, otras, como puesto de combate, como nostalgia o como señal de identidad. En todo caso, Colombia es una carga o una luz en el camino, un puerto de llegada o de salida, una puerta por donde entrar y salir, según las circunstancias. Aquellos, y aquellas, que hemos recorrido el mundo en busca de un sitio donde trabajar, descansar y soñar, pintar o poetizar la vida, sabemos que Colombia, y los colombianos, somos un estado de ánimo permanente donde la lucha por la felicidad y la vida continúan en cualquier lugar de la tierra. He aquí, por más señas, a Miguel Ángel Hoyos Osorio, plantando su bandera al revés, recordándonos a esa Colombia aguerrida que se levantó hace dos años contra la barbarie de 200 años de dominación oligárquica. Y descarga con fuerza en esta exposición los cadáveres de los Falsos Positivos (jóvenes civiles asesinados por el gobierno de Álvaro Uribe, en Colombia, para hacerlos pasar como muertos en combate con la guerrilla y cobrar recompensa por ellos), para que el mundo sepa lo que se cuece y se hace en las cloacas de la burguesía Colombiana.
Y está Abiezer Agudelo Ballesteros, el pintor de rostros, pero más que todo de líneas que marcan la frontera entre el ser humano y la emoción, la duda y la certeza, la mirada o la ceguera. Es una obra vasta, distinta, y es al mismo tiempo espejo y sombra de una Colombia que persigue y se persigue en su afán de darse un nombre como país, como pueblo y como individuo.
Francisco Caballero Bejarano, quien recibe el premio ARTE INTERNACIONAL `por parte de la Asociación de Escritores, Creadores y Artistas de Madrid, que supervisa Mayla de Barbeito, vicepresidenta de la organización, nos trae esa Colombia conceptual, del amor, la vida, el lado positivo, el lado tropical de Colombia, la quilla del amor, los fantasmas, las peceras emocionales, todo en una aparente confusión de colores que rápidamente nos transporta a la esencia de la vida en aquel país donde «El verde es de todos los colores», como nos lo recuerda el gran poeta Aurelio Arturo.
John Henry ROLDAN’S nos muestra lo ancestral y sus guacamayas, el transporte rural, sus caballos y sus iglesias de pueblo trasplantadas a recuerdos y nostalgias de un país que no perdona el olvido y reclama, al contario, su presencia en todos los rincones del mundo. Madrid es ahora una ventana hacia afuera y hacia el futuro del arte latinoamericano. Es la hora de nuestros artistas.
Uriel Ríos y sus fotografías. Sí, todo un país. Su sensualidad, sus veces, sus manzanas, sus desnudos, los colibríes florecidos en sí mismos. Esta es una gran exposición donde 4 pintores y un fotógrafo sacan la Colombia trashumante, viajera, luchadora, víctima, y la que utiliza la victimización para abrirse camino por la Colombia de los sueños de todos: la Colombia en paz y con justicia social.
Arturo Prado Lima
Miguel Ángel Hoyos Osorio habla para conexionnortesur.com


***
Uriel Ríos habla de la obra de Abiezer Agudelo Ballesteros






***
Francisco Caballero Bejarano, gestor cultural internacional



***
Pintor colombiano Jhon Henrry Roldan’s




***
Fotógrafo Uriel Ríos













