Escribe: Jesús Greus

Madrid, septiembre de 1793. Serafín Pedregal es un actor de tercera en la compañía del Teatro del Príncipe. Feo y bajito, siempre hambriento y sin una perra, Serafín es un joven avispado y entrometido. Un día, el director de la Compañía le encarga la búsqueda de un manuscrito robado en Italia a Leandro Fernández de Moratín, joven y prometedor representante del naciente teatro ilustrado y de las ideas “civilizadas”–término nuevo, sinónimo de modernidad.

Sospechando Serafín que la obra ha sido robada por encargo de la competencia del Teatro de la Cruz, y traída a Madrid a saber con qué alevosa intención, emprende una apasionante aventura que lo llevará a jugarse la vida por tenebrosas calles donde acechan chulos y manolos, catabolsas y matones a sueldo. La búsqueda del manuscrito sumerge al lector en un Madrid dieciochesco, maloliente, bullicioso y abarrotado, así como entre las bambalinas del pintoresco mundo del teatro barroco y en las rivalidades entre los cómicos y entre los autores más célebres. Serafín Pedregal nos arrastra a deambular con él de paradores a mentideros, de libreros a las mancebías y mesones del Lavapiés, de los modernos cafés a las botillerías y bodegones de puntapié, de baratas especierías a los comercios más selectos de la calle de la Montera, de garitos de juego ocultos a los salones ilustrados donde se codea la sociedad distinguida junto a grandes cómicas como la Tirana o Rita Luna. El protagonista, no en vano cómico él mismo, recurre una y otra vez al refinado arte del disfraz para adoptar las más rocambolescas personalidades y entrometerse así en toda suerte de ambientes.

Para complicar más las cosas, dos ladinos asesinatos se cometen en peculiares circunstancias. ¿Guardan quizá relación con el caso del manuscrito robado? Jamás sospechará el protagonista la maquiavélica intriga que se esconde tras el robo de la pieza teatral.

En resumen, un argumento original. Escrita en un estilo fácil de leer, con sentido del humor y un cuidado vocabulario (se incluye un glosario de términos de la época), es, en fin, un paseo por el fascinante Madrid del siglo XVIII.

CONTEXTO HISTÓRICO

A finales del siglo XVIII, los dos grandes “corrales de comedias” de Madrid, el Teatro del Príncipe y el de la Cruz, mantienen una feroz rivalidad. El primero encarna la defensa de las ideas de la Ilustración. El segundo patrocina lo castizo y las ideas inmovilistas. La sociedad española está dividida entre quienes aspiran a sumarse a una Europa ilustrada, de ideas renovadoras, y aquellos otros que desean mantenerse a ultranza en la cerrazón castiza. Cada compañía teatral tiene sus seguidores, que acuden a diario a boicotear las obras de sus rivales mediante pataleos y abucheos.

Editorial Samarcanda 2024.

398 pgs. PVP 23’09 € / E-book 5’99 €