6 POETAS CALEÑAS SIN PUNTO APARTE
Si tuviera que hacer una descripción de la mujer vallecaucana en base a los poemas de las seis poetas de Cali que hoy publicamos, diría que es toda ella un poema, una flor, una propuesta, un viaje, como no, a los dos lados de la vida: al cielo y al infierno. Es esa mujer que busca los brazos de Dios y el ángel del olvido al mismo tiempo en este mundo moribundo y que sin embargo se ofrece a encontrar el sentido de los actos cotidianos haciendo de partera de los gritos de la realidad cotidiana como conjuro contra el miedo.
Es esa mujer que a veces reniega de tu nombre, que es también el suyo, pero que es consciente de que ella sin poema es un interrogante a la deriva, sin un punto final, y a veces hasta sin punto aparte.
Es la mujer que está allí, presente, inequívoca, rotunda, pero es también aquella que se fue de Cali y que desde otros lugares regresa todos los días a todas las memorias de sus entrañas. Es esa mujer que busca respuestas y nunca olvida las certezas con esa fuerza de romper el artificio de la pluma.
En fin, es esa potencia contaminada de flor y de fuerza que fluye sin cesar para aportar su presencia y su fuerza creadora de realidad concreta, sueños, vigilias y esperanzas.
Son estos poemas la síntesis de la mujer universal de este tiempo y estas circunstancias que hoy nos han abierto sus refugios poéticos para advertirnos de que la poesía es lo que tú quieres que sea: un remanso para engendrar preguntas o un campo de batalla para parir respuestas.
Arturo Prado Lima

ORIETA LOZANO
Cali, Colombia. Libros publicados: Letanía del silencio, La herida de los siglos, Albacea de la luz, Resplandor del abismo, Peldaños de Agua, El Solar de la Esfera, Luminar, (novela), Antología Amorosa, Alejandra Pizarnik, (ensayo), El Vampiro Esperado, Memoria de los Espejos, Fuego Secreto.
Ha sido incluida en diversas antologías, entre ellas: Poesía colombiana, México, Una Gravedad alegre, España, Mundo Mágico, Brasil, Silencio en el jardín de la Poesía, Colombia, Azul casi púrpura, Antología de poetas mujeres, Colombia, Une anthologie immédiate, Francia, Arte Poética, Costa Rica.
Parte de su obra ha sido traducida al inglés y francés. Invitada a Francia a la XIII Biennale Internationale des Poètes por la Fondation Royaumont y al Seminario de Traducción de Poetas extranjeros para la traducción de su libro: Agua Ebria.
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus, con su libro de poesía: El vampiro esperado.
EL OLAR DE LA NOCHE
La noche herida como una flor de hielo que se rompe,
noche que alcanza los brazos de Dios
y hasta parece que las piedras sangran.
La noche huérfana que juega como una niña con sus lamparitas
a alumbrar las tinieblas de las calles,
solitaria juega implorando una dulce compañía.
La noche titubeante que regresa al jardín de los cerezos,
se vuelve aguja para entrar al hilo de los sueños
y tiene olor a sangre de manzana.
La noche penitente que se encierra en el ático y se hace antigua
tanteando el ángel olvidado.
La noche desollada que cae al vacío como una piedra desamparada
y cuando se hace humana marca las puertas con los nombres olvidados,
retira su máscara y su rostro viejo tiembla.
La noche temblorosa con sus deditos congelados
tirita sobre un frío abrigo en la espalda del dolor.
ALMENAS DE CRISTAL
Reconozco el sendero
en la luz de la libélula,
en los bordes del cristal,
y en los ángulos del tiempo.
El mundo está moribundo,
su mano tiembla,
su aliento cae,
viene con un candil,
quiere alumbrarse,
sus lágrimas están rodando
entre los mirtos de tristeza,
no lo abandones Magdalena.
El mundo está cayendo,
se inclina ante el aceite hirviendo,
camina solo en el desierto,
no lo abandones Magdalena.
Hunde su rostro en la neblina,
tantea ciego
la ciega oscuridad,
encorvado carga una traición,
no lo abandones Magdalena.
El mundo sucumbe hermoso,
incrédulo y soberbio,
la luz se apaga
y el día pierde el equilibrio.
ESTRELLAS EN LA NIEBLA
Me vestí con el mismo traje de tu muerte,
y tal vez más desquiciada,
queriendo hallar doble recuerdo,
tomé la mano de mi hija
y la ovillé como si fuera un hongo
o una hoja de papel, en la que no alcancé a escribir;
me hundí con ella,
en el leve vapor del horno
que me legaras en la mañana de un invierno.
Cerramos los ojos, y el mundo siguió hurgando,
buscando gusanos de zafiro.
Del cuervo y la multitud te salvo,
Sylvia Plath,
sé que quieres escapar de las promesas,
encontrar tu agua oscura
y venir a mi legítimo silencio.
Yo, Assia Wevill,
esta mañana, he cambiado
la abyecta hora del reloj,
ahora estoy subiendo las escaleras de tu aldea,
¡vamos, Sylvia,
dispárame!
hallarás tus ovejas en la niebla.

SONIA SOLARTE OREJUELA
Poeta, cantante (Orquesta Burundanga, SolArte Band), psicóloga psicoterapeuta, coordinadora de talleres de escritura creativa y terapia, gestora cultural, activista en la defensa de derechos humanos y la paz.
Es miembro de la Asociación de Escritores Alemanes, del PEN- Club austríaco, en Colombia de la Asociación de Escritores de la Costa en Colombia, de AICOLD y de la Asociación de Escritores del Pacífico y en España de la Asociación Española de Escritores POETAP y de ASORBAEX.
Ha participado en numerosos festivales y encuentros literarios en países de Europa, Latinoamericana, África y Asia. Sus poemas han sido publicados en periódicos, magacines literarios y numerosas antologías nacionales e internacionales, entre ellas: Antología “Zwischen nicht mehr und noch nicht”, publicación de la Federación Humanista Alemana, marzo 1994; “Diosas en bronce: Poesía contemporánea de la mujer colombiana”, Estados Unidos, 1995; “Brüche und Übergänge”, Berlin, 1997; “Verloren-Gewonnen: Zwischen Sprachfremde und Wortheimat”, Berlín, 2001; “Sommer” (Verano), Austria, 2001; “Winter” (Invierno), Austria 2002; „Antología de poetas afrocolombianas“, Bogotá 2010; „Gran Antología de Poetas Colombianas del Siglo XX“, Bogotá 2014; „23 + 23 : I“ – Anthologie des österreichichen PEN_CLUB, Wien, 2014; „El Tejedor en Berlín“, España, 2015; “Words & Worlds / Worte & Welten”, Viena, 2018; “Antología de Poemas y Relatos”, Toledo, 2018.
Es autora de varias obras aún inéditas, entre ellas: Don de Vivir, A Dioses, Contra el Dolor.
Obras publicadas: Para que el olvido no te toque (1990) / Mundo Papel- Papierwelt (edición bilingüe, 1996) / Conmemoración de la Ausencia (1999) / Vuelta al Edén – Ruckkehr ins Paradies (edición bilingüe, 2010) / La Orfandad de los Espejos (2014)
Poesía y música: CDs: Welch ein Glück als alles zusammenfiel (Lectura-Concierto con Klaus Hugler, 2000) / Canto al nacer (Trío SolArte, 2011) / La Pasión Rumbera – 20 Años Orquesta Burundanga, 2012 / Clandestinidad – SolArte Band, 2017
Premios literarios: Diploma de Honor en el IX Concurso Internacional de Poesía Antonio Machado,
Collioure, Francia por la obra Conmemoración de la Ausencia, 1999; Premio Internacional de Poesía Ars Maris, Reghin, Rumania, 2008; Segundo Premio del XXVII Concurso de Poesía Ediciones Embalaje del Museo Rayo, Roldanillo, Valle del Cauca, 2012.
DOCTORA EN CUEROS
1.
Ayudo a localizar y destapar
caños emocionales atascados
a encontrarle el esquivo sentido a los actos cotidianos
a descubrir las puertas cerradas con candado
y las ventanas sin paisajes
Señalo las huellas de las depredaciones
propongo cuestionar el poder de las costumbres y los credos
que imponen con miedo el hielo de las máscaras
diseñan siniestros decorados y ponen en marcha
el aplastante trasegar con culpas y deberes fallidos
Acompaño a reconocer el lastre de todas las barreras
a derrumbar los muros que salvaron algún tiempo
de morir ahogados en sombras
a contemplar de frente los abismos de la existencia
a desnudar la piel de los verdaderos anhelos
a confiar en la fuerza de las alas y los vuelos del corazón
Soy testiga y albacea veraz
cuando explota la rabia sofocada en las venas
el dolor encuentra el cauce del llanto
un río de aguas claras inunda
los diques asolados del recuerdo
lava la sangre y el barro de profundas heridas
y las cierra
2.
Partera de primeros gritos
anciana nodriza de sueños por cumplirse
no encuentro en esta gélida estación
la llave de entrada y salida al laberinto de mis lunas
No sé formular la pregunta clave
para desmalezar los sombríos solares del tiempo
ni para deslagrimizar los pañuelos de la realidad
Con tanta experiencia condimentando
la carne de las emociones
varada en medio de semáforos fundidos
aspiro ahogada en escalofríos
el fénico aliento de mis instantes
y sobrevivo las inclementes oleadas
de un mar plantado frente a mí
con las arenas vacías de ternuras
REFORESTACIÓN
Primero arrancaremos
la mala hierba del miedo
y el dolor de viejos recuerdos,
desponzoñaremos los sentimientos,
desalambraremos la piel,
derribaremos las barricadas defensivas
del corazón y el pensamiento.
No habrán más retenes ni guardias en ellos
boicoteando los encuentros
Dejaremos de ser rehenes del pasado,
jubilaremos a los policias de la ternura
y volaremos las celdas
que encarcelan nuestros sueños.
Después, en la llamarada de los instantes
será grato desamarrar los brazos,
ofrendarnos libres las caricias,
desvendar los labios y al besarnos
fundir nuestra lumbre al aliento eterno.
La brisa esparcirá por los senderos
el aroma a campo de nuestros cuerpos
Ah, mi aire, mi sol!
será verde florecido nuestro lecho,
firmamento abierto nuestra unión.
Fertilizadas nuestras almas
en paz, con luz y alegría
sembraremos en la tierra
las semillas del cielo
que fecundarán las estrellas
y amamantarán los senos del viento.
Descubriremos los manantiales del verbo,
beberemos en sus fuentes el elixir de la vida.
Poesía será la bendición
y el pan nuestro de cada día
en nuestro bosque encantado
donde anidarán aves de todos los confines,
trinaremos juntos cantos y versos
con la venia y la gracia de Amor
LIBERACIÓN
Cuando llegue el día final de mis saltos en la rueda
se enciendan todas las antorchas
en los sótanos de mi conciencia
no haya ninguna carga para desajustar
en el esqueleto de mis memorias…
cuando ningún miedo o vergüenza tenga algún sentido
la dulce sustancia del amor alquimice
los espejos de un tiempo ya vencido
no quede ni una sombra apagada en mis ojos
ningún lamento ahogado en mi garganta…
cuando recorridas todas las travesías
no haya más hielo congelando los abrazos
más violencia al dominar la materia ciega de las formas
ni ignorancia apostando lo que nunca estuvo en juego
más que en el tablero de las ilusiones…
descifraré el código de mi ser infinito
soberano habrá cumplido el espíritu
la tarea de él en mí dispuesta
ANGELA TELLO
Nací en Santander de Quilichao (Colombia) en 1959 y desde joven resido en la ciudad de Santiago de Cali. He trasegado por diversidad de sendas sociales y culturales en mi trayectoria biográfica. Me formé en la Universidad del Valle, logrando especializarme en la dirección, la investigación y el acompañamiento a procesos colectivos , especialmente con los sectores vulnerables y excluidos socialmente. La travesía por esas rutas disímiles me ha permitido conocer el mundo del teatro, la economía, la investigación sociológica, la labor comunitaria, la atención terapéutica, la movilización política y cultural, la búsqueda trascendente, en suma, el encuentro humano y espiritual que fortalece el sentido de caminar por la tierra. Desde ese vasto universo he construido mi trabajo literario y he fortalecido mi palabra poética, reencontrándome de manera permanente con las sombras de la noche y con la fuerza del despertar entre las luces de los amaneceres. Me he visto en los espejos del dolor que produce la guerra y en la esperanza que genera la paz; en el movimiento perenne entre el coraje y el miedo. Continuó en la búsqueda del sentido del destino humano; del encuentro con los dioses y con los mundos suprasensibles
He publicado los siguientes libros de poesía
- De Raíces y Alas, Editorial Caracolas y Lunas, Cali, 1997.
- En el Corazón de la Bestia o Transfiguraciones del Rostro de la Ciudad, Colección Escala de Jacob, Universidad del Valle.
COMPASIÓN
Acoger al ausente,
al que te abandona,
al que te olvida,
al que reniega de tu nombre.
Dejarlo regresar setenta veces siete.
Permitirle entrar en tu corazón
como si todo fuera un mal sueño
del que siempre despiertas.
Amarlo como a un recién llegado.
Amarlo
y dejarlo ir.
ENTRE CANTAROS ROTOS
Soy este viejo y tembloroso cedro que se agita
ante la sigilosa presencia de la muerte.
Soy la mujer que carga el hacha,
la que cruza el sendero hacia el bosque de almendros.
Soy la oscura dama que camina sobre cántaros rotos,
la que abre su corazón,
la que observa sangrar la fuente de agua.
Soy la ufana dueña que observa a la víctima
y con la fuerza del hacha rompe el artificio de la pluma.
Soy el árbol que cae sobre la tierra húmeda.
Soy la luminosa leñadora que se aleja del bosque de almendros,
la que recoge la última moneda del sol
y se interna en la noche.
Soy el árbol vencido,
que se transforma en polvo,
en agua,
en aire
y en cenizas.
Soy el silencioso cedro que ahora ya no tiembla.
EL SENTIDO DEL VIAJE
El ángel susurró en mi oído:
Viaja hacia las tierras del sur.
No temas.
Aquellos que te esperan
te entregarán sus aguas
y su trigo,
te albergarán
y calmarán tu frío.
Al regreso
comprenderás el sentido del viaje.
Acepta los oficios que te indiquen.
Acepta aquellas labores que creias indignas de tus manos.
Abandona la soberbia.
Acepta el silencio,
es un don de la luz.
Olvida todas las respuestas,
olvida los nombres de tus días,
olvida las certezas
y acepta que el camino que viene será incierto.
Saluda al simple,
Saluda al invisible,
saluda al que no fue convidado,
saluda al impuro que se esconde detrás de su melancolía.
Recoge agua del pozo.
Entrega toda el agua del cántaro
para atenuar la fiebre del sediento.
No preguntes. No es necesario que preguntes.
Calla.
Comparte lo que tengas,
entrega todo lo que aún cargas en tu alforja.
No temas la escasez. No hay escasez,
hay miedo.
Confía en el maná.
Recuerda que alimentó al pueblo escogido
durante su larga travesía a través del desierto.
Ama a tus enemigos,
aunque a esa altura ya no habrá enemigos.
Obra el bien,
di la verdad,
aprecia la belleza.
Tres estrellas que alumbrarán las noches
y velarán tus días.
El ángel calló.
Su suave voz se esfumó entre los ruidos de la madrugada.
Tomé mi bolsa,
Amarré mis sandalias y viajé hacia el sur.
Obedecí todas sus instrucciones.
Tiempo después retorné a casa.
Todo lo que escuché ,
todo lo que aprendí,
todo lo que viví,
regresa a mi memoria.
Vuelve a través de ensueños e intuiciones.
Mis manos me guían por esas antiguas sendas cuando urden el poema.
En las orillas de las palabras
comprendo en la alta noche el sentido del viaje.
EL VISITANTE
Cuando escuches la voz del esperado,
tu corazón vibrará como el tañido de una flauta,
un viento suave invadirá tu alma.
No dudes.
Deja atrás lo que haces,
acércate a escucharlo.
Sube las montañas
y anima a otros a seguirte.
Haz silencio.
Míralo a los ojos
aunque lo encuentres sucio o en harapos.
Pregúntale qué tiene contigo,
por qué llega a la hora del crepúsculo,
por qué desea beber el agua de tu pozo,
por qué vibra tu cuerpo cuando él habla.
No esperes sus respuestas,
Llegarán cuando el pensar se eleve.
Invítalo a tu casa.
Cocina un poco de arroz,
dale la miel dorada que guardas para las visitas.
Ofrécele agua fresca,
bríndale abrigo,
limpia sus heridas,
y déjalo ascender a tu morada.
Sabrás al mirarlo a los ojos bajo la penumbra de la estancia
que sus sabias palabras
resucitan a todos los hijos de la tierra.

JULIA SIMONA GUERRERO
Julia Simona Guerrero; nació en Cali, Valle del Cauca. Arquitecta, autora de los poemarios inéditos Alquimera, Aproximaciones al silencio, Música abismal y Canto de grillos, con el cual obtuvo Mención de Honor en el concurso Ediciones Embalaje, del Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas del Museo Rayo, Roldanillo, Valle. También es autora de Los amantes deliciosos, República paraíso, De sirenas y serpientes, Víctimas de guerra y Y sin embargo mis besos.
Libros publicados: La discordia de la manzana, editorial Feriva, Publicó para la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá, el libro de poemas Del alba hasta la tarde, prologo de Águeda Pizarro (Bogotá: Apidama, 2009). Algo Hiela la tierra, Editorial Nostromo prologo de Sonia Truque.
Ha escrito libros de cuentos, como Cuentos para niñas, La canción del exiliado y Panfletos para contemplar el amanecer y realizar otros prodigios. Ha llevado la poesía a tres dimensiones por Colombia, España, Alemania y Chile, con su performance Canto de grillos, poesía en escena, con el que fue invitada a la muestra Corazón Abierto, de la Casa España, Cartagena de Indias. A la Sala Luneta 50, de Barranquilla. A la Sala La Imperdible, en Sevilla, España. Como también al Centro Intercultural susi, en Berlín, Alemania. En Berlín, comparte esta experiencia con el Taller Literario Canto de Flores, que dirige Sonia Solarte, y junto con escritoras de diversas latitudes, mezcla la poesía con el lenguaje escénico. Experiencia lúdica que replica en su natal Cali, donde organiza el Primer Encuentro de Poesía en Escena, en un sincretismo y aproximación del recital poético, con los lenguajes virtuales del siglo xxi.
El río Pance, Chile, Israel, Egipto, las Islas Canarias y La Ceja, Antioquia, conocen sus pasos. Allí danza y lee poemas en diversos programas, con la complicidad de sus amigos en la palabra: Nuevos Horizontes del Canal 11, La Palma, Islas Canarias, de Lita Martín, Adriá Mayo y Pedro Montesinos; Hoy por Hoy de la Cadena Ser, La Palma, Islas Canarias, dirigido por Javier Rodríguez; y Charlas en el Bosque de Bambú, bajo la dirección de Marga López, Radio Universidad Nacional de Medellín.
Antologías y otras publicaciones:
¡Negras somos! Antología de 21 mujeres poetas afrocolombianas. Cali: Universidad del Valle, 2008.
Memorias I Encuentro de Poesía en Escena. Compiladora, Julia Simona Guerrero.
Universos antología poética del Museo Rayo
Nuevas Voces de fin de Siglo, Editorial Epsilon
Alfabetos Poéticos, Antología Pen Colombia de escritores
Revista Clave de Poesía, Colección El Parque de los Poetas, Jenny Cabrera.
Periódico El País, El Tiempo, La Palabra.
Ensayos:
Sobre la poética de Antonio Zibara
El arte poético de Orietta Lozano
Harold Henao verso y con paz
Marga López de la Ceja al soneto
Adaptación literaria a teatro:
Los indios que mato John Wayne de Germán Cuervo
MAÑANA
¿Mañana
vacía
de poema
que será de mí?
Él, posee el verso
huido
de la soledad
devolverá a mí
la dicha?
Oh aciago
momento
de palabras
cinceladas
en el viento
guardad silencio.
J.S.
SONIDO DE LA LLUVIA
A Gloria Cepeda Vargas
Sonido de lluvia
endulza la soleada tarde
diáfana nube
misterio
impregnando vida
en sutil abrazo
asombrosa sinfonía
del estrépito al remanso
El follaje danza
saluda sereno
al agua subterránea
y del cielo
jubilosa el águila gorjea
azul y blanco
trinan aéreas criaturas
A contra tiempo
braman
los inventos del hombre
LLUEVE
Memoria
olvidas
la indignidad de los cautivos
¿Cuánta agua se precisa
para lavar
tanta sangre?
NUNCA SABREMOS
Distinguir
entre lo baladí
y lo importante
Tanta energía dedicada a lo terreno
tanta minucia hiriendo la armonía
Conciencia dónde estás?
Un cuerpo que respira
no es una máquina en automático
no verse
es otra forma
del amor.
J.S.
ANTONIO ZIBARA
Con la precisión de un pintor de miniaturas
esculpe poemas genialmente inhumanos
certeros en su ternura melodiosa
asombrosos en su equilibrio de surfista
discurriendo las cisuras del viento
cual Kanagawa estalla sus muros de agua
en la arquitectura indefensa de lo cotidiano
las criaturas ignoradas de todos
destellan alegres sus enigmas
el vino parpadea en las copas
el ojo del poeta
se posa allí
donde nadie escucha
J.S.

ELVIRA ALEJANDRA QUINTERO
Elvira Alejandra Quintero nació en Cali, Colombia. Doctora en Letras, Magíster en Literaturas Colombiana y Latinoamericana y Arquitecta, es Profesora de Literatura y Teorías literarias en la Universidad del Cauca-Colombia. Por su obra poética ha recibido varios premios y reconocimientos: Premio Antonio Llanos, Premio Ciudad de Chiquinquirá, Premio Jorge Isaacs, Premio Crisóstomo Lafinur (Finalista), Premio Nacional de poesía Ministerio de Cultura de Colombia (Finalista), Premio Dámaso Alonso 2018 y Premio Internacional Hespérides de poesía. Ha publicado varios libros de poesía y ensayo literario, entre ellos La noche en borrador, Los nombres de los días, La mirada de sal, La ventana-Cuaderno de Ana Ríos, Intemperies, Ritos de pasaje, El pozo de la escritura, enunciación y narración en Juan Carlos Onetti. Poemas suyos han sido traducidos al francés, el griego y el catalán.
SOY MI CUERPO
Recuerda, cuerpo, no solamente cuánto fuiste amado
Constantino Cavafis
TODO EN EL PASADO
Camino a tientas con desesperación y hastío por tierras desoladas
donde mi memoria vuelve atrás
y más atrás de mis otras memorias.
Todas mis alegrías las suelto al aire como globos de colores
para que estallen sus risas en mis oídos de ciega.
Allí ríe el sonido de los cuerpos amándose bajo la luna incompleta.
Allí se escucha el roce de su deseo contra la humedad de los bosques
sobre las bancas de los parques
en las plazas libres
en los cuartos pobres de los hoteles de paso.
Allí danza el murmullo de sus pieles
entregadas a sus rumbas y a sus tangos en bares desvencijados
adornados con colorines.
Allí los cuerpos bajo la lluvia
bajo los truenos
corren para llegar a tiempo a la boda del amigo con la amiga.
Allí los cuerpos
se acomodan con destreza de malabaristas en un semáforo
uno sobre otro
dejando silbar el viento a sus costados
mientras esperan la moneda del transeúnte.
CUERPOS PROHIBIDOS
No los cuerpos que gimieron en los abortos
sobre las mesas donde sonaban clandestinos los bisturíes
las tijeras
la voz de consuelo de alguien que no conoces
y no verás jamás en otro sitio.
No su grito cuando fueron quemados en los hornos
para que no hablaran.
No los cuerpos que sin nombre
sin sepultura
sin flores
sin adioses
se pudren ignorados y secretos
en la humedad oscura de los bosques
de las cordilleras de mi país lejano.
No, mis oídos de ciega no quieren escuchar más esos cuerpos.
LA QUE SOY NO SOY TAMPOCO
Miro atrás, atrás de mí.
Soy la que en tu soledad evocas y quisieras meter entre tus piernas
ahora que sientes la dulzura del viento en tus cabellos
y la piel arrobada por la canción que llega desde lejos.
Tiritas de ausencia bajo el extenso sol de los desiertos que cruzas
y me guardas sediento entre tus labios.
Yo soy la que al amanecer abrió tus ojos
y sobre un laberinto de cristales y sándalo
besó tus párpados con la obsesión del que no sabe
y pregunta y pregunta y pregunta.
Soy la que ocultas en tu abrigo
la que aprietas en las manos vacías
la que llamas cuando cruzas el sendero de tierra y escarcha
y ruegas desolado para que aparezca al fin
pero si lo hiciera
me negarías 33 veces
y molerías las letras de mi nombre
hasta inventar un nuevo verbo que diga no y no y no.
Porque soy la que llevas escondida en tu cintura y en tu verso
la que lloras a solas
la que llora a solas
la que envenenada repite tus palabras porque le pertenecen
aunque es lo único tuyo que le pertenece.

CLARA SCHOENBORN
Nacida en Cali, en 1957. Estudió Economía en la Universidad de San Buenaventura, con un Diplomado en Gerencia en la Universidad Javeriana de la misma ciudad. Escritora de poesía desde su juventud, empezó a dar a conocer su obra desde el año 2009.
Ganadora Gran Premio Ediciones Embalaje, Encuentro de Poetas Colombianas, Colombia, 2011. Finalista IV Concurso Red de Bibliotecas Públicas Cali Colombia, 2009. Finalista Premio Carmen Conde de Poesía, Ediciones Torremozas, Madrid, España, 2012. Mención de Honor Concurso de Poesía De Los Objetos, Casa de Poesía Silva, Bogotá 2012. Finalista Concurso Literario Internacional Ángel Ganivet, 2017.
Sus libros publicados son: Búsquedas y encuentros (Caza de libros, Bogotá, 2011), Los oficios en clave de Atenea (Ediciones Embalaje, 2011 y Apidama Ediciones, Bogotá, 2013), El amor es mi último veneno (Edición virtual, Dadá Ediciones, 2012), Huecos en la luz, (Ediciones Torremozas, España, 2014). Antología Ganadoras Gran Premio Ediciones Embalaje Encuentro de Poetas Colombianas, (Uniediciones, Bogotá, 2018). Con tal de verme volar, Antología personal, (Uniediciones, Bogotá, 2019).
Ha sido invitada a diferentes encuentros nacionales e internacionales, entre otros, a los Festivales Internacionales de Poesía de: Cali (2014), Bogotá (2014), La Habana (2016), las Líneas de su Mano 10, Bogotá (2017) y XXIV Encuentro Nacional e Internacional De Mujeres Poetas. Cereté, Colombia (2017).
Igualmente, su obra ha sido publicada en revistas y antologías en español y traducida al inglés, al francés, al portugués y al italiano.
CASTIDAD
Los sentidos devoran nuestro cuerpo.
Al mirar,
el ojo va perdiendo sus filamentos de plata,
lo audible,
es tan corrosivo que deteriora las campanas,
la piel,
se consume ante el horror de su propio nervio,
sentir
es ir cayendo en alguna morbosidad,
con cada sabor
ir desgastando una avidez,
en cada perfume
ofrendar un último revuelo.
Los sentidos nos comen.
No nos queda más que desaparecer en ellos.
Negarles nuestra carne mataría su inocencia,
se volverían ángeles sangrientos,
sicópatas de tres ojos.
Se comerían entonces nuestro espíritu.
SALIDA DE EMERGENCIA
Desde el fondo del espejo
me responde un demonio.
Tiene la monstruosidad del mundo
su indiferencia,
el odio,
su cinismo.
Para librarme
debo excavar más profundo.
En el interior del resplandor
descubro que hay alquimia,
videncia.
Puedo viajar dentro del espejo
sin que me asesine su terror.
Deambular convertida en profeta
o cultivar en el zigzag del brillo
gérmenes embrujados,
seres multi-sapientes.
Salir.
Salir luego del espejo.
Contaminada de la flor y de la fuerza,
irremediablemente oscura y sabia.
Incluso feliz, aunque no demasiado,
porque la felicidad puede extraviar
nuestra verdadera misión.
Salir.
Con la rebeldía del neonato,
con un hacha tatuada en la frente.
Salir convertida en una extraña,
en una piedra de tres puntas.
Ser otra,
irreconocible para mis amigos,
amenazante para mis enemigos.
Nada que hacer.
Así es la violencia del salto.
La tragedia del vuelo.
TRES ACTOS Y NINGUNA VERDAD
I
Dios estaba deprimido cuando creó al hombre.
Las contradicciones lo dividían en dos.
Por eso hizo el bien y el mal
con dependencia del uno hacia el otro.
Quiso distraer su angustia inventando un mundo raro,
perdiéndose para siempre en esa desequilibrada idea.
Extravió la magnificencia del caos en una insípida ley.
II
Nada le dio al hombre más que su pequeño orgullo,
la memoria mientras dura el camino,
un brazo quebradizo,
su forma imprecisa de pecar.
III
Desde entonces,
hombre y Dios
para siempre extraviados
en una incoherente realidad.
EL ENIGMA DEL TIEMPO
Si el pasado es eterno y el futuro también es eterno,
todo lo que sucede ha estado ahí desde siempre.
El instante no existe.
Entre el antes y el después,
el hilo del tiempo,
sin principio ni fin.
Eternidad hacia atrás,
hacia adelante.
Entre el pasado y el futuro
una puerta giratoria,
ningún límite.
El instante no existe.
Un beso hace mil años fue el mismo beso.
Nuestro sueño no nos necesita,
seguirá siendo por siempre el mismo sueño.
Nacimiento y muerte son la misma cosa.
Estar o no estar son la misma cosa.




