Por Márcia Batista Ramos

 Cada vez más, la microliteratura va ganado espacio en la vida literaria brasileña, dando respuesta al siglo XXI y su modernidad basada en la fluidez, mostrando su capacidad de adaptación al cambio y flexibilidad, exigidos por la época en que nos tocó vivir.

Lógicamente que, en un mundo globalizado, los escritores brasileños también, utilizan las redes sociales para facilitar el movimiento del género literario mínimo, que atrapa a lectores cómplices, capaces de participar del juego de inteligencia y de ingenio, de ironía y sorpresa, de creatividad, propio de la microliteratura.

El formato de escritura tan reducida también sirve para promover la literatura infantil, como muy bien lo hace Rosângela Trajano, a través del universo mínimo, reconociendo que los infantes también están inmersos en el siglo de respuestas rápidas, de tiempos exiguos, en la modernidad líquida que nos planteó Zigmund Bauman. ​​

Aprovechando las condiciones textuales para interactuar con un lector competente, cuyo papel es reducir su plurisignificación y estimulando una actividad lectora semióticamente hipercodificada, Renato de Mattos Motta cultiva la microficción impregnada de humor.

A diferencia de Cátia Simon, que cultiva el género literario mínimo para hacer una dura crítica social, muy necesaria, por cierto, en nuestra sociedad impregnada de machismos, felonías y de otras taras ancestrales.

Rosângela Trajano, conocida como Danda Trajano. Poetisa, escritora, ilustradora, revisora, diagramadora, programadora de computadores e fotógrafa. Filosofa (UFRN); Maestría en literatura comparada (UFRN). Investigadora del CIMEEP – Centro Internacional e Multidisciplinar de Estudos Épicos y de la UERN. Con más de veinte y un libros publicados para infantes. Escribió más de 1.000 poemas infantiles. Es editora de la Revista Barbante.

El regazo de la luna

Érase una vez una niña a la que le gustaba dormir. Dormía donde podía. Y cuando dormía soñaba con un mundo lleno de esperanza.

Una noche estrellada, la niña decidió dormir en el regazo de la luna solo para sentir su cariño, porque dicen que el regazo de la luna tiene un cariño diferente, parece que huele a noche mezclada con bombones de chocolate.

 Y realmente quiero

El niño le preguntó a su amado abuelo si podía querer demasiado, todo lo que siempre soñó.

El sabio abuelo respondió que hay que tener cuidado y no ser ambicioso, solo queremos el fósforo y la vela. La ambición nos empobrece. Quiere lo suficiente. Solo lo que ennoblece.

 En duda

La niña no sabía qué elegir para llevar cuando creciera, mientras crecía. Con esa sonrisa. Quizás su dragón o el niño imaginario. Podría ser el león dibujado en el diario. Estaba en duda en su pequeña vida. Había tantas cosas, pero se olvidó un poco de no soñar con pájaros.

Renato de Mattos Motta escritor, poeta e artista visual, coordina el colectivo de poetas “Gente de Palavra” desde 2012.  Participó de varias antologías, publicó: “Pau de Poemas”; “Salamanca”; “Cantos da Carochinha”; “Virtude Virtual (porno poema)”; “Versa”; “AmarTeAtéAmorTe”; “Via Vitae”; “Pretos de Peleia” y otros.

 

 “Tecnocídio»

Jalando el enchufe, el autómata, se auto-mató.

 Cuestión de gusto

– ¡Te quiero! -dijo el gato a la golondrina que no hizo el verano sola, pero fue una comida frugal.

 uno, uno, dos

un niño solitario camina con la cabeza gacha.

una niña solitaria camina con la cabeza gacha.

¡dos en el suelo!

dos juntos caminan. ahora contentos.

Cátia Castilho Simon es máster en literatura brasileña, doctor en estudios de la literatura brasileña, portuguesa e luso-africanas (UFRGS). Recibió el premio “Vianna Moog”, 2014, 1º lugar categoría ensayo, de la UBE/RJ por la publicación del libro: “Labirintos da Realidade – diálogo de Clarice Lispector com Machado de Assis”. Publicó poesía, cuentos y ensayos en diversas antologías. Integra el colectivo “Mulherio das Letras RS”.

 

Amor blindado

Todos los días, a cada hora, quería estar con ella.

Abre el congelador y córtala en trozos, deleitándose.

 Jaque mate

Prieto o prieta en el suelo, rodilla o pie en el cuello.

Revelación

Entonces se hizo la luz, la noche fue aislada del día. Lo que estaba oculto fue revelado, y así se nombró a las tinieblas. El Todopoderoso en este primer acto definió lo que sería bueno y lo que sería malo, distinguiendo la paja del trigo. Poco sabía él que en el futuro sería desenmascarado.

*** Traducción: Márcia Batista Ramos