José Vásquez (Ecuador Guayaquil, 1991)

Licenciado en comunicación social, autor del libro “Los monstruos de mi mente”, es también parte del proyecto “Literatura en Movimiento” de la Universidad Politécnica Salesiana. Ha participado en las antologías Feria de carnes (2018),  Escritores y Artistas de Latinoamérica por Ayotzinapa (2015) La Bitácora del encierro proyecto de la UAM Cuajimalpa (2020) y es parte del Festival Internacional de Poesía de Guayaquil Ileana Espinel Cedeño desde el año 2014.

Escribe desde los 14 años, desde diarios poemas, crónicas, cuentos con el fin de que   este tipo de escritos sean difundidos y que los jóvenes escritores  sean tomados en cuenta al igual que las personas con discapacidad

 

 Recuerdos entre paredes de barro, paja y tejas rotas

Paso del calor incesante y el smog penetrante

gritos pitos y seres malditos que te quitan la vida

por un metal redondo

y hojas de papel con un número que le dan un valor

 

Voy al frio del sur de mi país

un lugar verde lleno de vida

que me vio crecer a medias

que me dio a mis abuelos y mi padre

que me dio paz a pesar de tener un torbellino en mi cabeza

 

Llego,

piso el césped húmedo

huelo la tierra mezclada con las heces de un par de perros y gallinas

los cuales nos dan la bienvenida

mientras los vecinos

ven con recelo a los visitantes

 

Recorro despacio cada rincón de esta casa

llegan a mi tantos recuerdos

veo las casas de barro paja y tejas rotas

y pensar que aquí

han habido un centenar de personas a las que digo familia

que danzan al compás de tecno cumbias y lloran al tonar de un collar de lágrimas

 

Fotos de aquellos tiempos

están en una estantería

que a pesar que el frio la conserva

se ve polvosa

vieja

apolillada y con chillidos en sus puertas

abro el album

las fotos se ven borrosas

 

Van pasando las fotos y cada año

veo que disminuyen los visitantes

se fueron a tierras extrañas a dejar raíces

aún se escuchan las sonrisas y las pisadas

pero volteó a ver y no hay nadie los cuartos vacíos se notan cada año

 

Pasa el tiempo y me tengo que ir

en mis mejillas ruedan un par de lágrimas saladas y frías

porque queda el recuerdo

de mis abuelos parados en la entrada levantando las manos despidiéndose

pero hace 15 años no sabía que sería la última vez que los vería

 

Padre

Te olvidaste de cerrar la llave

espero no te olvides de mi

 

Cuarto vacío

Suenan mil voces en mis oídos

susurran que deje de vivir

grito

se quedan mudos

hay un cuarto vacío dentro de mí.

 

Psycho

Cada vez hay más cuerdos

que esconden sus miedos

con pastillas

que los llevan a un mundo sin dolor.

 

Calmantes

Me desvelo todas las noches

no necesito pastillas para dormir

la pantalla del celular está impregnada en mis lentes

trato de buscar una salida a esta realidad

entre Youtube libros cuadernos porno unas cuántas canciones

son una ola de opciones

que busco desesperadamente como calmantes en mi ser

 

Escribo

me equivoco

tacho las hojas

las rasgo

las boto a la basura

 

Ya no quiero

escribir de las mismas cosas

por que algunas desaparecieron

ya no tengo amores

a quien dedicarle palabras cursis

por que me ilusiono doy todo de mi

para recibir migajas

ya no tengo muchos amigos

se sacaron las máscaras

se fueron dejándome desangrando en el piso

 

Lo único que tengo es mi familia

mis padres

los que día a dia veo más canas

mis hermanos

que día a día veo como intentan enseñarme algo,

pero trato de aprender las cosas por mi mismo

 

Nadie escucha

toman mis opiniones

como si hablara un niño de 9 años

al que todo mundo calla

no saben las ganas que tengo de decirle todo lo que pienso de ellos

 

Ya no tolero el zumbido de los mosquitos

que me carcomen el cuerpo

me dejan la huella de su desalmado plan que es dejar volcanes de ronchas en mi

los aplasto y sus  cuerpos putrefactos se quedan en mis sábanas

 

Este año

fue un caos para lidiar con esa voz

los calmantes los desecho en el inodoro

ya no quiero que mi cuerpo quede inmóvil en la cama

¿por que me quieren torturar con drogas?

 

No estoy loco

estoy desesperado por tener libertad mental emocional y corporal

pero estoy encadenado a ser alguien débil

al que todo el mundo pisotea

 

Los calmantes las deje a un lado

ya no tengo que tomar vitaminas

dejo que mi cuerpo tiemble

dejo que mi ser siga llorando por nada

cierro los ojos

veo un cuadro en blanco

dejo que mi alma se impregne en mi cuerpo

me calmo de a poco

por que ya no se que más hacer

para ya no dejar de estar ausente.

 

Una sombra por los pasillos

Va caminando lentamente hacía la puerta

una sombra

que se desvanece cada día

viendo a la gente pasar

en el portal de su casa.

 

Sus hijos y su mujer

lo abandonaron

con un par de fundas del supermercado

mientras él les da la bendición

se despiden presurosos

por que no tienen tiempo

para el ser

que dio los mejores años de su vida

 

Todos los dias sale a su patio trasero

los bonsais

tienen el nombre de las personas

que algún día estuvieron con él

Gloria es la más hermosa la riega tiernamente

Félix es el más robusto corta de sus abundante ramas para que no se dañe

 

Ellos son su única compañía

tiene mucho cuidado

alza lentamente la manguera

ya que sus manos tiemblan sin control

 

Hay

una sombra abandonada en los pasillos

de esta casa vieja

esperando que alguien llegue

y no sea demasiado tarde para despedirse.