LA CANTATA 1822 de APALAU (Pasto, 2022) como la de “Santa María de Iquique”, de Luis Advis (1969), interpretada por Quilapayún que rememora la matanza en la Escuela Santa María, la de “Bolivar” y “cantó a mi tierra”(1995) de Jorge Arabena, también chileno, que exalta la campaña libertadora, o la de “America Mágica” del argentino Alberto Ginastera (1960), entre otras. La Cantata 1822 de Apalau es sobresaliente. Apalau es un talentoso y versátil grupo musical Nariñense que ya ha realizado otras cantatas exitosas y que en esta ocasión presentó una obra con textos del escritor Ipialeño Mauricio Chaves. Eficaz historia e “indeleble en la memoria” de lucha y violencia por la libertad, a veces relativa cuándo se calla y no reconoce la diferencia.
Una cantata equilibrada históricamente. No se trata de exaltar o minimizar los bandos encentados, sino de intentar comprender el momento histórico que le tocó vivir y defender al pueblo pastuso, y la acción patriótica que empeñó Bolivar y su abanderado Sucre. Los desmanes de la guerra, la atmósfera de sufrimiento y lo radical de la muerte. La libertad más allá del que la desea por conquista, la triste derrota, la indomable memoria que busca redención. Emocionante estética la cantata Apalau, un excelente aporte a la identidad sureña, sobre todo pastusa. Hay otras miradas o versiones pero son radicales y empañan el pensamiento y puyan la emoción al descontrol.
Este proyecto es muy valioso porque deja el sabor de la historia incomprendida y repetida sin Investigación. La música y los textos con gran factura, medidos, sentidos. Aunque no seamos historiadores, no podemos sustraernos a los hechos y a la guerra cuyos poderes en disputa lo justifican todo, es un deber cuestionar las historias oficiales, hechas a la luz de las ideologías de turno, la mayoría mezquina y desobligante. Lo real velado por los imaginarios, pero siembre cabe la dimensión simbólica que puede construir un relato posible para diseñar futuro desde el pasado. La intertextual fina y atinada de Morada Al Sur de nuestro taita poético Aurelio Arturo es un acierto más.
Mi admiración y felicitación al grupo en su obra y performance. Ojalá se programe una presentación en Ipiales, pero si no hay cantata de la banda municipal encabezando el carnaval en la senda, esto tampoco será de atención de los ilustres Administradores de la Alcaldia, alguna institución cultural o social tendrá que hacerla. La memoria se empaña cada día, hay que limpiarla; se necesita la lucidez de nuestros políticos, el pacto histórico, el deseo de buen vivir, de que la historia justifique nuestra complejidad en la diferencia y nuestros sueños.