
Escribe: Arturo Prado Lima
El 81,7% de los casos judiciales en Colombia, se archivaron durante el último periodo de la Fiscalía General de la Nación dirigida por Francisco Barbosa, bastión de la oposición política y señalada de impulsar un «Golpe de Estado» (Golpe Blando), contra el gobierno popular de Gustavo Petro. Con un presupuesto billonario y más de 26 mil funcionarios, la Fiscalía, según el presidente de la Corporación Excelencia Judicial, Fabio Humar, una cifra escandalosa de impunidad, acerca a Colombia a un Estado fallido judicial, hecho que en cualquier país del mundo sería un escándalo de proporciones incalculables. De ese 19% de los casos tramitados, la fiscalía pierde 6 de cada 10. Eso quiere decir, según el señor Humar, que a 6 delincuentes no lograron comprobarles sus responsabilidades criminales. O que 6 personas de cada 10 fueron sometidas a juicio siendo inocentes. En este último de los casos se puede incluir a Jota Ramos, (aunque aún no está condenado, pero sí encarcelado), un luchador social del norte del Cauca que ha sido imputado por, supuestamente, pertenecer a una red criminal de narcotráfico, utilizando para ello un montaje que, según el propio J. Ramos, es un patrón de la acusación cuando se trata de hundir a un líder social.
Conexionnortesur.com habló con el artista Jota Ramos, quien permanece detenido en su casa de la ciudad de Cali, incluso después de que se concluyeran los plazos de detención domiciliaria. Quiero decir, a esta hora J. Ramos tiene una detención domiciliaria ilegal. Sigue en pie la pericia de ejecutar falsos positivos judiciales, la política que ha seguido la Fiscalía General de Francisco Barbosa, y que probablemente continúe la señalada protectora de narcotraficantes Martha Mancera, después de que el presidente Gustavo Petro impusiera la política de la vida antes que de la muerte, que consiste básicamente en manipular pruebas, entrampamientos y colocación de elementos que puedan relacionar a los individuos con crímenes que los pueda llevar a un enjuiciamiento y a largas condenas.
Escuchemos a Jota Ramos cómo describe, en una de sus cancones, lo que le está sucediendo:
UNA CONVERSACIÓN CON EL CANTANTE Y COMPOSITOR JOTA RAMOS, RECLUIDO EN CALI, COLOMBIA, POR CANTAR LA REALIDAD DE SU PUEBLO.
ARTURO PRADO LIMA: ¿Jota Ramos, por qué esta prisión tan prolongada. ¿Cantar la realidad del pueblo es un delito en Colombia?
JOTA RAMOS: Soy de una comunidad del norte del Cauca, afrodescendiente. Desde el 24 de marzo del 2023 me están acusando de pertenecer a una red de narcotráfico, pero yo soy un artista, lo que he hecho es defender el agua y los derechos humanos de mi comunidad, y tengo una vida demostrada en esta labor. En Colombia existen dos modalidades de actuación: los llamados ‘falsos positivos’ con muerte y ‘falsos positivos’ judiciales. En mi caso, opera el falso positivo judicial, me acusan de pertenecer a una red de narcotráfico para detener mi labor como líder social. La Fiscalía ha tenido un año para demostrarlo. Ya van 5 audiencias y no han podido demostrar nada. En Colombia existe una ley que después de que inicia el juicio oral, se deben tener en cuenta 150 días para determinar la libertad o el seguimiento del juicio. En mi caso no se me ha concedido ese derecho y se me ha citado para el mes de julio, vulnerando así todos mis derechos.
Yo soy autor, compositor y artista, y también me convertí desde niño en el periodista de mi comunidad a través de poesía y canciones, yo he plasmado nuestra realidad, nuestras alegrías y tristezas, y desde allí me di cuenta de que nosotros somos un patrón que la policía está interrumpiendo noche y día, insinuando de que somos delincuentes por solo el hecho de cantar y ser negros, y yo creo que hasta ahora la rama judicial lo está hablando sin tener en cuenta que son realmente los de cuello blanco los que están manejando la justicia de este país.
Desde hace mucho tiempo, los artistas que hemos denunciado la problemática de nuestro pueblo hemos sido perfilados como delincuentes o terroristas, Los que hacemos arte político, de denuncia, estamos en esa categoría, expuestos, incluso, al asesinato. En mi caso, estuve bajo la protección de Amnistía Internacional. Las amenazas contra mí vienen por mis canciones que reflejan la realidad de nuestras comunidades y que mi arte ha servido para comunicarlas y sobre todo, para tratar de cambiar esa realidad, y yo creo que es eso lo que quieren parar con las acusaciones y mi detención.
APL: ¿Tiene la Fiscalía alguna prueba?
J.R: Ellos no tienen ninguna prueba. El día que me capturaron, yo tenía una finca y fuimos para allá, habíamos dejado la camioneta en una bomba (estación de gasolina) y teníamos una cajita donde guardábamos los pollos. En esa caja de icopor ellos pusieron 4 paquetes de marihuana y dijeron que mi intención era venderla y que yo estaba identificado en una red criminal de droga. A nosotros, cuando nos capturan ni siquiera estábamos en la camioneta, estábamos en la finca. Dejamos la camioneta a las 8 de la noche y a nosotros nos capturan a las 11 de la mañana del otro día. Luego aparece otro reporte, que es el que entregaron a la Fiscalía y que no han podido demostrar, diciendo que ellos tenían un retén y que yo, viajaba en la camioneta, que ellos pararon la camioneta y requisaron. Eso es lo que ellos dicen, pero no lo han podido demostrar. Esa forma de proceder es un patrón de conducta que lo utilizan en diferentes casos. Mi defensa lleva otros casos similares en que la policía utiliza este mismo método de acusaciones para justificar que las personas negras sean judicializadas por cosas que no han hecho. En mi caso particular, muchas veces se me llamó a que me declarara culpable. Pero les dije que no iba a hacer eso y que iba a seguir peleando con dignidad. Los artistas tenemos la necesidad de denunciar esta realidad y no somos delincuentes. Desgraciadamente, la realidad no es tan buena y este tipo de denuncias les afecta a los que están causando esta realidad.
APL: ¿Qué hacen ustedes en una zona de guerra?
J.R: Nosotros defendemos la unión de los campesinos y los indígenas para la defensa de la tierra, el cultivo de caña, contra los monocultivos de la caña, la defensa del agua, del territorio y desarrollamos proyectos agrícolas en territorios de guerra para tratar de avanzar hacia procesos de paz: la producción de alimentos que nosotros hemos traído hasta Cali en épocas difíciles. De pronto estas acciones en este país no están bien vistas, por los dueños del poder y pueden terminar en acciones como la que estamos viviendo nosotros. La persecución de los artistas ha sido una constante. Ahora, con este gobierno ya no nos matan. Con este gobierno hay un cambio de modelo en la forma cómo se nos persigue a los activistas sociales por parte de la Fiscalía, que es los ‘falsos positivos’ judiciales.
La guitarra, el lapicero, el tiempo de reclusión me ha llevado a inspirar varias canciones. Con mis amigos que me visitan todas las tardes hacemos canciones. De pronto esto terminará en un álbum, más allá. Ojalá así sea.
POR UNA NUEVA FISCALÍA SIN FALSOS POSITIVOS JUDICIALES
Las acusaciones contra Jota Ramos, según sus propias palabras, no se sostienen. El hecho de que lo inviten varias veces a que se declare culpable es una prueba de ello. Ahora tenemos problemas. La Fiscalía sigue en Manos de Marta Mansera, de la cual se prevé que continúe la política de falsos positivos judiciales, de la cual es víctima Jota Ramos. Hay pronósticos graves: las mafias colombinas, que tienen en su poder la Fiscalía General de la Nación, no la van a estregar fácilmente. Gonzalo Guillen le ha pedido a los funcionarios independientes de la fiscalía que inicien un paro indefinido hasta que la Corte Suprema de Justicia nombre en propiedad a una fiscal de la terna enviada por el presidente Gustavo Petro. Y hay amplios sectores de la población, de la rama judicial y hasta de la propia Fiscalía, que le piden al presidente que declare la Emergencia Judicial, retire a Marta mancera de la Fiscalía, es decir, le quite la fiscalía al narcotráfico, y nombre uh encargado hasta que se produzca la elección definitiva. Y otra petición: que los organismos internacionales auditen una a una la labor de esta fiscal encargada. Y lo último, la presión del pueblo colombiano a través de las marchas pacíficas.
Solo de esta manera Colombia podrá olvidar la política de falsos positivos por muerte o por asesinatos judiciales que hoy se practica. y Jota Ramos y todos los artistas podrán por fin hacer una vida normal practicando el arte que les da vida a ellos y a los demás.
La Fundación Haga que pase, la Mesa poética por la paz, la Asociación La Parcería y conexionnortesur.com, organizan un concierto este 23 de febrero, (Calle Martín de Vargas, 13. Metro Embajadores, en Madrid – España), a las 21 Horas, por la solidaridad y la justicia en Colombia, y por la libertad inmediata de Jota Ramos: JUNTOS GANAMOS TODOS:
A continuación incluimos dos audios con la conversación entre Arturo Prado Lima y el artista preso Jota Ramos, una grabación expuesta a múltiples dificultades, ya que la comunicación fue interrumpida en muchas ocasiones y la calidad no es la deseada.




