Y sí, vale la pena. No solo por el esplendor, la magia, el arte, el colorido, sino por encontrar en estos carnavales del sur de Colombia otra visión de la vida: la alegría de ver la existencia integrada en la astucia positiva y diversa, arropada siempre por la ternura de ese juego que hemos ido perdiendo a través de los años por la intervención de factores externos a nuestras emociones vitales. Francisco Xavier Melo Trigo, nos introduce en un mundo de hechizos y realidades enlazadas por la creatividad de nuestra gente, cuya vitalidad desborda cualquier tipo de expresión artística. conexionnortesur.com los invita a que sean partícipes de esta particular forma de celebrar la vida.
Arturo Prado Lima
Escribe: Francisco Xavier Melo Trigo
¡BIENVENIDO AL CARNAVAL! ¡CARNAVAL – DEL JUEGO!
Pensamos que es imprescindible enumerar en pocas líneas la extraordinaria celebración que se desarrolla en la ciudad los primeros días de cada año; el magno evento configurado por el Carnaval de Negros y Blancos, fue declarado. el 30 de septiembre de 2009, “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad” por la Unesco.
En el carnaval, el divertimento está enfocado por el “Juego”, siendo la esencia, el eje dinamizador principal, cohesionado por la fantasía lúdica que se concibe en la capital.

La fantástica ciudad de Pasto posibilita emerger en esos mundos de las “Utopías Posibles” en donde tan solo aquí en este extenso villorrio enclavado en los Andes y en su atmósfera contenida por los 17 poblados circundantes y su gran urbe (capitalina), en esta comarca, decíamos, se respira el juego, el derroche enmarcado por la fantasía del color, el jolgorio, donde también los rostros de todos los habitantes se untan de cosmético y color; de a poco con otras sinergias se van logrando un cambio de actitud en las emociones, pensamientos y sentimientos de los jugadores.
Para estos días del carnaval, los problemas cotidianos quedan en espera, las dificultades que se tengan se estacionan por un ratito en una mesa desvencijada o en el solitario taburete que yace en uno de los corredores de la vieja casona.

En estos días la vida se toma una pausa de toda aquella cotidianeidad y de las actividades que se realizan a lo largo del año; pensamos que es un merecido descanso para todos los contertulios de la vida, la euforia, la despreocupación abordan otras sinergias encauzadas en los cinco primeros días del mes de Enero (el 2, 3, 4, 5 ,6); en estas jornadas y sus fechas tan solo hay espacios para que rebose “la alegría, la buena vibra, la fraternidad, y la risa” en todos los soñadores, que nos visitan y los que residen en la ciudad, a los presentes que hacen parte de esta atmósfera se los convida para que, su cuerpo, su mente y en sus corazones haya un espacio y momento para ser permeado por el contentamiento propiciado por “la fiesta, el juego y divertimento”.

Con el pasar de los días, los turistas van descubriendo que la larga fiesta está llena de extenuantes jornadas, que poco a poco te van desgastando; y bueno lo importante es tener buena disposición, mentalidad alegre, dejar el estrés, en estos días no hay cabida para mortificarse, enfadarse; hay que prepararse para la diversión generada por la quimera contenida en el Carnaval de Negros y Blancos puesto que la rumba es cosa seria, “es cosa brava, es cosa jodida”, se debe tener mucho temple y aguante; en este jolgorio pensaríamos, que se va generando un “desdoblamiento del cuerpo” ya que las actitudes asumidas por turistas y el conglomerado de los habitantes de la región, en salir a jugar, disfrazarse, pintarse están inmersas en el mundo de la fantasía, pensamos que es una buena locura; ahora bien las calles, los andenes, plazas y parques son abarrotados por la multitud de la fanaticada del Carnaval. Al unísono los jugadores van tarareando a pulmón abierto la popular frase:
¡Que Viva Pasto carajo!, – ¡Que Vivan los Carnavales!
Ponchos, ruanas, el antifaz, sombrero, pañoletas, cosmético, talco, serpentinas y el “guaro” (aguardiente) será el que te “mantendrá nivelado y levitando”. Con todos los insumos adquiridos en los quioscos y casetas de ventas populares, te lanzas al “ruedo”, a la calle en busca de dar rienda suelta a tus sueños, para gozar y disfrutar con la cofradía de amiguetes, de a poco vamos recorriendo diferentes barriadas; nuestras mochilas, que van ceñidas en nuestro cuerpo, llevan una carga de sueños, quimeras y esa buena energía.

Así vamos en búsqueda de un lugar propicio para mirar y disfrutar aquellos diferentes motivos y sus magníficos vestuarios que engalanan y hacen parte de la infinita pasarela de la moda carnavalera, en donde multitud de actores de este bello festín hacen parte y presencia contenida en sus vías de la ciudad: “Carrozas, comparsas, murgas, disfraz individual y los colectivos coreográficos”, todos ellos van tejiendo, entretejiendo y danzando, dejando entrever su propuesta musical, en aquellas calles “calientes” las que son contenidas por su gran carga eufórica, es ahí donde puedes apreciar el maravilloso vestuario de los jugadores, los que fueron diseñados y confeccionados por manos magistrales y laboriosas de artesanas del carnaval.

Apoteósico es poder observar el desfile del 3 de enero, el cual se realiza iniciando la tarde de ese maravilloso día denominado “Canto a la Tierra”, las 10 agrupaciones y sus integrantes suman más de mil quinientos actores entre músicos, bailaores y danzantes, de esta manera se congregan los Grupos Coreográficos.

En el escenario teatral y musical encerrado en la vía hay cabida para que entre todos vayamos construyendo esas energías emanadas por demiurgos, bufones y los loquitos de la buena onda que, desde los confines de la eternidad, anhelan hacer presencia, pues ellos tampoco quieren perderse la fiesta, el juego y la rumba sana del carnaval.
Les diremos que es todo un suceso lo que se puede apreciar en la denominada Senda del carnaval, ya que por diferentes calles de la ciudad van desfilando, cantando, vitoreando con fuerte vozarrón las bellas canciones: el Chambú, autoría (Luis E. Nieto), la Guaneña (Neftalí Benavides), el Cachirí (José Félix “el Vate” Castro), Soy Nariñense, Agualongo autor (Luís Antonio “Chato” Guerrero); las diversas melodías desprenden tonadas, dulces, y alegres contenidas por. San Juanitos, Pasacalles, Albazos, el Bambuco Son-sureño”, una Guabina, o un Caporal, todas las expresiones musicales y sus danzas van conjugándose en una buena fantasía del color, y del aroma que desprende el carnaval.
Y es que con esa maravillosa congregación de danzantes que armonizan la gran pasarela a cielo abierto, sus instrumentos musicales contenidos por: trombones, trompetas y bombos van retumbando en agradables acordes y sonidos. Los potentes cánticos, sus vozarrones van vitoreando, coreando, la icónica canción siendo un himno para los nariñenses y pastusos. “La Guaneña”.
GUANEÑA
Guay que sí, guay que no,
La Guaneña me engaño
Por un peso y cuatro riales
Con tal que la quiera yo
Que a mí sí que a otro no
La Guaneña me lo juró
Me recibió la platica
Y con otro se la gastó
Cascajal, Cascajal
La Guaneña al frente va
Con un fusil en el hombro
Alerta pa´disparar
Guay que sí, guay que no,
Ñapanga tan mentirosa
En Pasto jamás se vió.
“Neftalí Benavides” (Autor) “Nicanor Díaz” (Compositor)
La calle siendo el espacio propicio para deleitarse y contemplar toda la maravillosa puesta coreografía generada por la música y sus danzas realizadas por todos los fabulosos grupos coreográficos.

Ahora bien, parapetados en uno de los balcones del edificio, que por cierto una encantadora vecina, con generosa amabilidad y gratitud nos brindó para que, desde lo alto del inmueble, podamos observar, contemplar toda la energía que irradian y emiten, danzarines, zanqueros, músicos y los saltimbanquis de la vida; sus cuerpos cadenciosos, van contorneándose al ritmo de las bellas melodías andinas, que son compaginas por charangos, quenas, y redoblantes.
¡Vaya fantasía – vaya locura! tan agradable, tan acogedora y bella la que nadie se quiere perder. Así es este Sur que te seduce y enamora.

Sus danzas, el baile, el trabajo en la preparación de la coreografía han tomado más de seis meses de ardua labor, y es que como todo buen profesional de las artes hay que estar ensayando, repasando, preparando, la composición; para ser presentada en la gran inauguración y su debut el 3 de enero; desde este día otras son las dimensiones y sinergias que asumiremos; diríamos que la noción del tiempo y de los días se va perdiendo.

Por la piel de todos los espectadores va penetrando el brío, y su fuerza telúrica emanada por aquella gran montaña de fuego, el paseante exterioriza, transmite esa energía que abrasa, y que va conspirando para concebir una agradable tertulia encerrada en los sueños del amor que son reparados por los artesanos.
Y bueno para disipar toda la euforia contenida en la fiesta, es bueno zamparse un buen chorro de licor de la región, aguardiente Nariño, el cual es convidado y brindado por el amigo o por cualquier espectador, así es este carnaval lleno de fantasía, “todo se comparte” y se convierte en una camaradería para la juerga y contemplación.
Es que un carnaval sin un buen “chorro de aguardiente, cerveza, o chicha de maíz” no es carnaval, hay que, saborear, degustar el trago con mesura y como diría un libre pensador, “sin prisa, pero con mucha pausa”, ya que la rumba es larga, muy larga siempre bella y alegre.

En nuestro caminar por las calles seguimos escuchando los vientos musicales desprendidos por. Quenas, zampoñas, y guitarras sus melodías, sus arpegios y notas musicales van saliendo al exterior para de esta manera también poder danzar con los vientos del sur, y es que el vuelo encauzado por la fantasía del carnaval se va depositando en toda la atmósfera del paradisiaco terruño andino.
Las diversas tonadas musicales abrazaran al espectador que ha hecho presencia a lo largo de los 6 kilómetros contenidos en la “Senda del Carnaval”.

Describiremos en pocas líneas la actividad de cada uno de los cinco días: Día. 2 de enero empezando la mañana se destina para ofrendar a la virgen de las Mercedes con productos agrícolas que han sido cosechados por campesinos de los 17 corregimientos rurales; en horas de la tarde se realiza un gran concierto en el hemiciclo la concha acústica “Agustín Agualongo” en donde coleccionista y melómanos de música salsa nos comparten sus joyas y colecciones de sus acetatos; este es un buen espacio para la contemplación, para sacudir el cuerpo con ese delicioso ritmo “salsero que es bravo y muy sabroso” hay que decir que en la ciudad hay muchos personajes que son toda una autoridad y que conocen desde las entrañas esa maravillosa melodía tipificada como “La Salsa”.
El día 3 de enero empezando la tarde se realiza el desfile de grupos coreográficos, el 4 de enero destinado para el desfile y llegada de la Familia Castañeda, el personaje Pericles Carnaval, en un documento manifiesta que se da la apertura al Carnaval, con dicho decreto, los habitantes se desbordan en la extensa fiesta del ensueño. Día 5 de enero, día de Negros, en donde la mayoría de los habitantes se impregnan en sus rostros una pintica de cosmético negro.

Varios lugares de la ciudad hay tablados para la intervención musical de comunidades Afro, que con su instrumento musical “La Marimba” va emitiendo desenfrenados y cadentes ritmos y sonidos”, que nos incitan a bailar el ferviente currulao propio de la costa pacífica Nariñense.
Finalmente, el 6 de enero, día de blanquitos, día mágico en donde el talco, la serpentina, carioca, los diferentes ensambles de música, vestuario, coreografía, tallado y modelado de formidables figuras en movimiento, son las que hacen parte de toda la composición y belleza contenida en las enormes y majestuosas carrozas.

Las Utopías contenidas el día 6 de enero, son posibles contemplarlas en el desfile que son compaginado por murgas de vientos, y metales, también hace presencia el desfile los trajes individuales, carrozas no motorizadas, y las carrozas Motorizadas.
Expresamos que la esencia y principal atractivo está en el contenido de las 13 carrozas que desfilan por la “Senda del Carnaval”; hay que mencionar que cada uno de los maestros presenta con muchos meses de antelación su motivo, su maqueta, en un texto breve se debe describir el tema escogido, con el fin de ser evaluados por jurados mirando si es relevante su tema de esta manera saber si clasificaron y si fueron admitidos para desfilar.

Y bueno es ahí en la ruta trazada para el carnaval, donde las serpentinas llenas de movimientos y gran colorido que van entretejiendo e idealizando un buen augurio en el desfile, el cual está cargado de memoria, de nostalgias, de una profunda sensibilidad que emite esa lucidez mental y prodigiosa propiciada por (artesanos, artistas, maestros, pintores y diseñadores), los cuales con su denodado esfuerzo han hecho posible para que su quimera penetre en la profundidad de los corazones, donde habitan las esperanzas de ver a los habitantes y viajeros sean regocijados de alegría.

Esperamos que todas estas sinergias, las memorias contadas hayan coadyuvado para optar por asumir un cambio de actitud ante la vida, puesto que hay que darle un respiro al corazón, a la mente, pensamos que estos espacios posibilitan disfrutar de esa extensa cultura Nariñense, lo cual nos congraciamos de buena manera para poder abrazar a los amigos.
El corazón necesita que por las arterias penetren bellos sonidos y acordes musicales desprendidos por violines, trompetas, charangos, y zampoñas; de esta manera el latir será más fuerte, vertiginoso; su sistema cardiovascular y sus vasos sanguíneos podrán bombear incontable (energía), confirmando que hay mucha vida por recorrer, también muchos carnavales para gozar; es bueno reír más, pensamos que también hay que llorar, si llorar de alegría, por todo lo contemplado y percibido en aquella utopía del “juego y de su fiesta” del Carnaval efímero.
Expresaríamos que este escenario ha sido un regalo y convite que todos los artistas, artesanos, maestros, escultores, músicos, pintores, los habitantes de esta singular y paradisiaca “Ciudad Sorpresa” ha podido brindar a lo largo de la historia; la quimera siempre existirá y estará presente en esta inmensa región cargada de verdes matices que se despliega el Sur de Colombia.


























