Marieta Pedregal. Imagen de Carlos Bernal

Una de las mujeres de Picasso, lo sorprendió en el inicio de su relación, enseñándole al famoso pintor los ángulos más favorables de la luz, pues es la luz la que imprime la agudeza y la densidad de los colores y estos la vitalidad de la pintura. En cambio, Marieta Pedregal, una de las reporteras gráficas de los periódicos El País y El Mundo, de España, piensa que el color distrae la realidad y modifica la esencia del momento captado. Ella no es pintora, es fotógrafa, y se nutre de los episodios cotidianos de la calle: hace reporterismo social. Vi, en compañía del dramaturgo y actor colombiano Carlos Bernal, una serie de fotografías en blanco y negro en una galería – restaurante, de Madrid. Era una serie de cuadros que insinuaban una espontaneidad sin reservas y un exquisito gusto por lo natural: escenas de calle que por lo general pasan desapercibidas por el común de los mortales, pero que, colgadas en una galería comunican sentido común, nostalgia, alegría, acontecimientos que sin la mirada artística de Marieta Pedregal se perderían en el fondo oscuro de la relatividad diaria.

Carlos Bernal conocía a Marieta: es actriz de una de las últimas obras de teatro que él ha montado con una serie de actores aficionados al arte de las tablas: “Pequeños negocios con Fe”, una adaptación de una obra de Bertolt Brecht. Le pedí sus datos y la llamé para que me hablara de su afición fotográfica. Me dijo que ella detestaba los arreglos, el maquillaje, el encuadre posterior al momento captado y los colores fuertes. Porque el vidente se deja influenciar fácilmente por los colores y deja la esencia a un lado.

Para ella, la fotografía es un acto poético, algo que le aporta a ella misma bienestar y salud, alegría y la visión de cómo son las cosas y los actos en la realidad pura y dura.  Cuando capta paisajes, le gusta que no haya gente, y al captar actos humanos le encanta que sea el instante vivencial de los protagonistas. Por eso siempre se levanta temprano y sale antes de que la cotidianidad contamine la ciudad y espante la tranquilidad.

Tiene miedo al caos, pero necesita salir de sus huesos al exterior para captar la esencia de la vida. No busca la sonrisa impuesta, mucho menos las poses, las que considera banales cuando se provocan para el instante fotográfico. Estas son las fotografías de Marieta Pedregal.  Aquí las tiene para que disfrute la eternización de los instantes captados desde una cámara y un estado de inspiración que solo ella lo tiene y lo disfruta con la pasión de una artista de la imagen.

Arturo Prado Lima