Texto y fotos: JAIME FLÓREZ MEZA

Todo empezó con la donación de una obra del pintor y escultor colombiano Hernando Tejada, nacido en Pereira en 1924 y fallecido en Cali en 1998. Para la inauguración del Bulevar del río, ubicado en la ribera nororiental del río Cali, en el paseo de la Avenida Colombia, Tejada le obsequió a la ciudad de Cali una escultura en bronce que representa un enorme gato de 3,5 metros de altura; la llamó El Gato del Río. El bulevar se inauguró el 3 de julio de 1996. Transcurridos diez años la familia de Tejada, particularmente su hermana Lucy Tejada, también una importante artista plástica, y el escultor Alejandro Valencia Tejada, sobrino de Hernando, junto a la Cámara de Comercio de Cali emprendieron un proyecto de recuperación del monumento y de ese sector de la ciudad. Así surgió la idea de emplazar en el bulevar una serie de esculturas que serían “las novias del gato de Tejada”, como también se las conoce, tomando como referencia el Cow Parade, el evento de arte público más grande del mundo, que celebra la existencia de las vacas. De hecho, se puede traducir como “Desfile de la vaca”. Este certamen tuvo su origen en Chicago en 1999 y se han realizado ediciones en más de 100 ciudades del mundo hasta la actualidad.

Alejandro Valencia Tejada elaboró entonces tres modelos de escultura —la gata caminando, la gata atenta y la gata descansando— y a partir de estos, quince moldes de escultura en fibra de vidrio para que fueran intervenidos y decorados a su vez por quince artistas colombianos que serían debidamente convocados y seleccionados para el proyecto, elaborando así su propia versión de la de los modelos de Valencia Tejada. Entre los artistas participantes en el proyecto estuvieron Ángela Villegas, Ómar Rayo, Nadín Ospina, Maripaz Jaramillo, Carlos Jacanamijoy, Cecilia Coronel, Rósemberg Sandoval, la colombo-brasileña María Thereza Negreiros, Éver Astudillo y Roberto Molano González, cuya propuesta titulada Fogata resultó ganadora del concurso para elegir, por voto popular, a la novia del gato de Tejada.

El evento gustó tanto a la ciudadanía que se pidió que todas las esculturas permanecieran en este espacio del bulevar. Junto al icónico gato de Tejada Las Gatas del Río se han convertido en un curioso museo al aire libre y en uno de los lugares más reconocidos, emblemáticos y visitados de Cali.

A las quince esculturas se añadieron varias más en los últimos años, en la actualidad son 23, y se han instalado nuevas versiones en otros puntos de la ciudad, para un total de 35, además de ofrecerse para la venta réplicas pequeñas de estas singulares gatas ribereñas.